La vivienda sigue siendo uno de los grandes focos de preocupación para la ciudadanía. El acceso, los precios en constante ascenso y las dificultades para alquilar o comprar han situado al sector inmobiliario en el centro del debate social y económico.
En este contexto, desde la Asociación de Jóvenes Empresarios de la Provincia de Alicante (Jovempa) han conversado con Cristina Ruíz, cofundadora de 'Ruiz Aldea & Asociados' y especialista en el ámbito jurídico-inmobiliario, para arrojar luz sobre las claves del mercado actual.
La entrevista, conducida por el presidente de Jovempa, Pedro Ponce, forma parte del nuevo podcast de la asociación, que se puede seguir a través de su canal de YouTube.
25 años de trayectoria
El despacho Ruiz Aldea & Asociados cumple 25 años desde su fundación en 1999, un proyecto nacido como firma jurídico-inmobiliaria.
La experta en derecho inmobiliario distingue en el podcast entre los tipos de inversores que actualmente mueven el mercado inmobiliario.
Por un lado, se encuentra el inversor propietario, que es aquel que busca vivienda para uso propio, y su preocupación central es asegurar que, si en un futuro debe vender "le va a beneficiar el precio actual".
Para quien compra para vivir, la recomendación es priorizar zonas próximas al trabajo y centros educativos, reduciendo así gastos diarios como los desplazamientos.
Por otro lado, se encuentra el inversor que busca rentabilidad, aquel que busca rendimientos del 5% al 7%. Cristina Ruíz recuerda que esta compra debe verse como un negocio y no desde preferencias personales.
Las mejores zonas para este tipo de inversión se encuentran en las afueras de Alicante o en áreas con constante rotación de inquilinos: proximidades de universidades como San Vicente o Alcoy, zonas con hospitales como Carolinas, o áreas próximas a polígonos industriales.
La razón es sencilla: la presencia de centros de estudio o fábricas garantiza que "vas a rotar en inquilinos, no va a parar".
Mercado al alza
Pese a los temores frecuentes sobre el futuro del mercado, la especialista es clara: "No estamos en una crisis inmobiliaria".
Alicante vive un crecimiento constante impulsado por servicios, turismo, tecnología y un cambio notable en las hipotecas: ahora los bancos solo conceden préstamos a clientes con garantías, lo que estabiliza el sector.
A estas variables se suma el atractivo climático, que atrae a jubilados, y la llegada de personas de otros lugares debido a conflictos internacionales.
Ruiz prevé que el precio de la vivienda "va a seguir subiendo, pero ya más escalonado". La obra nueva continúa a ritmo firme en zonas como el PAU 2, PAU 5 y Nou Nazaret, con promociones que siguen vendiéndose incluso "sobre plano".
A nivel personal, confiesa que ella invertiría en el centro de Alicante: aunque la inversión inicial sea más alta, "el alquiler va a ser más alto y si el día de mañana hay que venderlo sabes que vas a poder sacar un precio importante también".
El propietario ante la “inquiokcupación”
Ruiz Aldea & Asociados ha desarrollado una especialización clave: la protección ante ocupaciones y lo que Cristina denomina "inquiokupación", es decir, inquilinos que dejan de pagar.
La herramienta esencial es el seguro de impago de renta, que permite verificar información sensible, -como recibos devueltos o posibles embargos-, a la que una agencia no puede acceder por protección de datos. Esto ayuda a determinar si un inquilino es "apto o no".
Cristina recalca la importancia de no precipitarse a la hora de alquilar.
La petición de Francis Ford Coppola
La trayectoria del despacho está marcada también por experiencias singulares. Una de las más llamativas fue la gestión en 2007-2008 para el director de cine Francis Ford Coppola, durante el auge de la Ciudad de la Luz.
Coppola buscaba un ático con terraza, en el centro de Alicante y con vistas al mar. Encontraron una vivienda que cumplía dos de los tres requisitos, pero faltaba la vista al mar.
Ruiz decidió entonces centrarse en generar una conexión emocional con la vivienda.
Compró una revista en la que Coppola aparecía con su hija y la dejó en el salón. Cuando el director visitó el inmueble, la revista y el ambiente le recordaron a una de sus propias casas y exclamó: "Oh, soy yo". Ese detalle fue decisivo para que eligiera vivir allí.
Cristina Ruiz llegó a Jovempa en plena crisis inmobiliaria, en un momento en el que el teléfono había dejado de sonar y ella pensaba que el problema era suyo.
Decidió asistir a una reunión de la asociación y allí descubrió que no estaba sola: arquitectos, agricultores y otros empresarios atravesaban la misma situación. "Estamos todos en el mismo barco", recuerda.
Aquella sensación de unión marcó su vínculo con la organización. Desde entonces, y hasta hoy, define Jovempa como un lugar donde "nunca estás solo", una red de contactos que considera "eterna", concluye.
