Alicante

El campo de Alicante ha reaccionado de una forma muy escéptica a la carta y el anuncio realizado por la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, de subvencionar el agua desalada durante los próximos 10 años. Aseguran que no hay conducciones suficientes para esa aguaagua desalada llegue a los cultivos mientras ya este año se va a recortar 34 hectómetros cúbicos del trasvase Tajo-Segura.

El vicepresidente de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad  Valenciana (Fecoreva) y vocal de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore), José Antonio Andújar, aseguró a EL ESPAÑOL que los agricultores del trasvase se reunirán el lunes para estudiar con sus abogados los anuncios del Ministerio.

Andújar no sale de su asombro, manifiesta, "con la prisa que se ha dado la ministra en subvencionar el agua desalada después de que estemos casi 10 años, desde 2014, negociando con ellos de forma poco fructífera". Por eso no se fía de que los 10 años de subvención del agua de Acuamed, promesa que han recibido por carta, sea un compromiso en firme y legal o pueda ser cambiado de forma discrecional por parte de próximos gobiernos.  

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Los regantes han pedido en los juzgados que se dicten medidas cautelarísimas sobre la aprobación del Plan del Tajo porque el aumento de los caudales ecológicos es firme desde que fue publicado en el BOE.

Además, en cualquier caso, considera, se trata de una medida sin efecto ya que a muchos de los agricultores de la provincia de Alicante no les va a llegar esa agua mientras se recorta la del trasvase porque no hay conducciones ni previsión de que las obras están finalizadas antes de esa fecha. "No hay tuberías, solo anteproyectos; no hay ninguna obra hecha; ni una placa solar puesta", asegura Andújar.

El agua desalada de Acuamed de la planta de Torrevieja viaja por una conducción hasta el embalse de La Pedrera (Bigastro-Orihuela) de 305 hectómetros cúbicos en el corazón de la Vega Baja. Y desde allí se conduce hasta el Campo de Cartagena (Murcia) y el Campo de la Pedrera, sólo una porción del regadío alicantino.

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Así pues, el agua no llega a toda la margen izquierda, entre la que se encuentran Elche ni a Crevillente, por ejemplo. "Hasta ahora, estas zonas podían recibir caudales por intercambio y pero si se reduce como se ha hecho con efecto retroactivo al agua que puede llegar del trasvase, ¿con quién se va a intercambiar el agua dulce?", se pregunta Andújar.

Además, los regantes se quejan de tener que asumir en sus cultivos toda la contaminación por boro que produce el agua desalada. Algo que el propio Andújar aseguró a este diario ya le ha dicho personalmente al presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

Además, respecto al trasvase de 19,5 hectómetros para regadío aprobado por la Comisión de Explotación del trasvase ayer, después de meses sin que llegase agua al campo, Andújar señalaba que es normal porque las condiciones climatológicas en la cabecera. Pero que eso no va a durar todo el año