Alicante

"No tiene ningún sentido lo que está haciendo el PSOE con el agua". Con esta contundente frase resume Carlos Mazón sus críticas a las últimas decisiones que se han tomado sobre el trasvase Tajo-Segura. Y de ello tiene muy claro a quiénes atribuirles esa responsabilidad: "El dúo Sánchez-Puig está recortando el trasvase Tajo-Segura de manera injustificada y permanente y casi ya sin solución".

El presidente del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, Carlos Mazón, ha acusado a los socialistas de estar "recortando sin datos ni estudios que lo justifiquen". Por eso, asegura que el problema "ya no es que nos vayamos a quedar prácticamente sin agua para riego, sino que nos van a subir el precio del agua potable a muchos municipios de la Comunitat Valenciana, especialmente en la provincia de Alicante".

El presidente del PPCV ha señalado este lunes en un comunicado de esta formación que con los recortes al trasvase "van a bajar las posibilidades de usar el agua para la huerta de Europa". "Lo grave no solamente es que Puig se calle o que se abstenga cuando vienen los recortes, es que se nos quiera vender como un acuerdo lo que es un engaño sin justificación, simplemente por seguir una consigna de partido que está haciendo un daño irreparable a la Comunitat Valenciana y que desde el PPCV no podemos tolerar", ha señalado.

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El durísimo tono empleado por Mazón en el comunicado se puede medir en acusaciones como que el PSOE "da el hachazo definitivo al trasvase Tajo-Segura". "Es inadmisible, indignante, es pura ideología política, sectarismo y falta de rigor. Y hay que decirlo alto y claro: Sánchez nos niega el agua y Puig está intentando engañar a los ciudadanos con acuerdos que no son reales y que lo que hacen es dejar sin agua a la Comunitat Valenciana".

La llamada guerra del agua retoma así el tono con el que se despidió el año tras la decisión del Consejo del Agua sobre el trasvase. Si Ximo Puig señalaba a mediados de diciembre que "desde la confrontación y la guerra no llega agua a Alicante", menos de una semana después se encontraba con las demandas en la calle de las entidades que gestionan los recursos hídricos en el sureste español.

Mientras, el Gobierno defiende su posición hasta en la Universidad de Valencia. Allí la ministra Teresa Ribera aseguró que el ministerio de Transición Ecológica ha mantenido "exactamente el mismo criterio con el que empezó a abordar esta cuestión hace dos años y que ya presentó en Alicante y en Valencia, en el Palau de la Generalitat. No ha cambiado de criterio".

Y ese discurso no convence en Alicante. La Comisión Provincial del Agua de la Diputación de Alicante lo resumía mostrando su rechazo al incremento de los caudales ecológicos del Tajo recogido en la nueva planificación hídrica de esta cuenca "por sus negativos efectos en la demarcación hidrográfica del Segura".