Alicante

Eres joven y acabas de terminar tus estudios. Te ha salido un trabajo a jornada completa, cuyo sueldo no está mal. Por fin crees que ha llegado el momento de decir "adiós" a mamá y a papá o a esos compañeros de piso, a los que no aguantas desde que terminó la universidad. Sales de casa pensando que te vas a comer el mundo, pero lo único que te acaba devorando a ti es la realidad: no te da ni para alquilar en los barrios más baratos de Alicante.

Esto te deja dos opciones: o vives ahogado durante tres semanas como si fuera fin de mes o te buscar un par de compañeros de piso, que mínimo te hagan la convivencia agradable. Claro, que compartir piso es una opción muy válida, pero solo cuando se desea y no por necesidad. Esto es lo que le ocurre a miles de jóvenes en la Comunidad Valenciana (y en toda España) que no se independizan hasta los 30; en el mejor de los casos.

Un estudio del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE) refleja que el alquiler 'se come' más del 60% del sueldo de la juventud de la Comunidad Valenciana. Y que en España la media de edad a la que se emancipan los jóvenes es a los 29,5 años. En 2019, el 64,5% de los jóvenes de entre 18 y 34 años todavía vivía con sus padres.

[Sin contrato y sin ingresos: por qué la Comunidad Valenciana está a la cola de la emancipación en España]

Alicante no es una de las ciudades más fáciles para la búsqueda de casa. Como es una capital turística, muchos propietarios solo alquilan de octubre a junio, y durante el verano los precios se encarecen. A mediados de 2020 era bastante común encontrar pisos en buenas condiciones por no más de 550 euros. Incluso algún que otro chollo por poco más de 400€. Ahora, eso es imposible.

El portal web Idealista publica sus informes sobre el precio de la vivienda en los últimos años. En Alicante, el precio medio del metro cuadrado en octubre de 2022 fue de 9,3 euros; en Elche, de 6,2 euros; y en Benidorm, de 10,7 euros. Si hacemos una sencilla búsqueda en el portal inmobiliario, observamos que el precio de la mayoría de las viviendas ronda los 600 euros. Por ejemplo, un piso de 60 metros cuadrados con una habitación en la avenida Conde de Lumiares (Alicante) cuesta 650 euros

"No da para todo"

Valeria García tiene 24 años, trabajo fijo en el sector de la comunicación y vive sola en Alicante. Cuenta que se considera una "privilegiada" por no tener que compartir piso porque la mayoría de la gente de su edad no tiene esa ventaja. Sin embargo, desvela que se siente "abrumada" con el alquiler porque aunque paga 400 euros al mes, tiene dificultad para hacer frente a otros gastos. "Es una decisión propia, pero muchas veces tengo que elegir entre pagar el alquiler o hacer planes con amigos porque no da para todo". La joven confiesa que no solo renuncia al ocio, sino a otras cosas tan necesarias como acudir al dentista o al psicólogo

Efraín Castellanos, de 25 años, es un chico de Benidorm que se mudó a Elche para estudiar la carrera de Ciencias del Deporte en la Universidad Miguel Hernández (UMH). Trabaja como entrenador personal y vive con dos compañeros de piso con los que paga hasta 550 euros de alquiler. No llega con dificultad a fin de mes, pero no le sobra mucho. "Me administro bien, pero me pongo límites porque si no, no llego". "Me preocupa el futuro", confiesa. 

María Borredá, de 27 años, vive con sus padres. Estudió Periodismo y Comunicación Audiovisual en la UMH, y también un máster de Postproducción Digital. Desde que comenzó la carrera siempre ha ido cogiendo prácticas y trabajos de corta duración. Pero, los bajos salarios y la precariedad de la mayoría de los trabajos en su profesión le impiden hacer lo que quiere, que es independizarse junto a su pareja. "Ahora merece la pena aguantar tiempo en casa, y en cuanto se pueda dar una entrada para comprar una casa", explica.