Alicante

La Policía Nacional de Castellón ha conseguido recuperar una importante cantidad de criptomonedas, valoradas en 60.000 euros, y que las había obtenido de forma fraudulenta una organización criminal internacional dedicada a captar víctimas mediante falsas inversiones en esta moneda.

[Criptomonedas, abogados y un prostíbulo de Elche: así operaba una red criminal que regularizaba migrantes]

Según han informado fuentes de la comisaría de Castellón en una nota de prensa dada a conocer este m iércoles 21 de septiembre, "la investigación ha sido compleja y se ha prolongado durante tres meses".

El origen de la estafa es una publicación masiva que se hizo en Internet para invertir una pequeña cantidad de dinero en fondo "criptoativos" de empresas de gran prestigio y en la que se aseguraba una alta rentabilidad en muy poco tiempo.

En una denuncia, una de las víctimas explicó que mantenía contacto telefónico de forma habitual con una persona que formaba parte de esta organización, quien le mostraba en una plataforma ficticia cómo estos primeros 250 euros invertidos en activos de una gran empresa se convertían rápidamente en fructíferas ganancias.

Para ello utilizaba un software demo simulador de "trading" que aparentaba ser dicha plataforma, evitando así levantar cualquier sospecha. 

Una vez ganada la confianza, convencieron a la víctima para que abriera una cuenta en un "Exchange" para operar con criptomoneda, se instalara en su ordenador un programa de acceso remoto y adquiriera Bitcoin por valor de 60.000 euros, teniendo de esta manera un control total para transferir la criptomoneda adquirida a diversos monederos creados y controlados por los delincuentes, aseguran fuentes de la Policía Nacional de Castellón en la nota de prensa.

Los investigados utilizaron hasta ocho monederos diferentes para intentar que se perdiera la trazabilidad de la criptomoneda estafada, insisten estas fuentes.

Pero, "tras analizar minuciosamente los registros en la Blockchain sobre las transacciones ilícitas", los investigadores policiales lograron identificar las dos cuentas de destino final pertenecientes a un conocido Exchange con sede en Reino Unido.

Pudieron así bloquear y recuperar gran parte de los criptoactivos adquiridos gracias a "la cooperación y disposición por parte de los Juzgados de instrucción de Castellón", que han instruido esta causa desde que los agentes le comunicaran los supuestos delictivos. 

Finalmente, para el total esclarecimiento de los hechos y la reparación del daño económico causado a la víctima, se ha solicitado cooperación judicial internacional para la localización de los dos autores de los hechos ubicados en Albania y Reino Unido y poder así iniciar las oportunas acciones penales.