Alicante

La Generalitat valenciana ya ha convocado las elecciones a la Presidencia de la Cámara de Comercio de Alicante. Se inician desde el 10 de febrero al 24 de marzo con el plazo de presentación de candidaturas. Sin embargo, antes de esa fecha, ya han empezado los movimientos. Y también las acusaciones cruzadas.

El actual presidente y precandidato a la reelección, Juan Riera, participó el pasado sábado en el Congreso Provincial del PSOE. Y esa "participación" no fue una mera presencia protocolaria como invitado, sino que se subió al atril del puño y la rosa.

Este hecho no ha pasado inadvertido en los mentideros políticos y económicos de la provincia. Sobre todo, porque Riera manifestó el día que anunció su candidatura, en la Noche de la Economía Alicantina, que "mientras yo la presida la Cámara será independiente, apartidista y tremendamente respetuosa con los Gobiernos y el color político que los ciudadanos hayan elegido".

Fuentes del PP provincial y algunos sectores del empresariado coinciden en su malestar por esta intervención en el foro socialista. Entre otras cosas, porque mientras que la patronal es libre de hacer lo que quiera, las cámaras de comercio están "tuteladas" por los gobiernos autonómicos. Y el de la Comunidad Valenciana coincide con los colores políticos del Congreso al que acudió Riera.

Este giro político coincide en el tiempo con el anuncio de la candidatura del quien será previsiblemente su adversario en el proceso, el vicepresidente segundo de la entidad cameral, Carlos Baño.

Desde el inicio de las hostilidades en la cúpula de la institución, el sector de Riera ha tratado de que se identificase a Baño como el candidato del PP, exponiendo la relación personal de éste y su pareja, la exconsellera Gema Amor, con el actual presidente regional del partido y de la Diputación, Carlos Mazón.

No obstante, Mazón ha tratado por todos los medios que lo personal no se mezcle con lo político y se ha alejado de la confrontación electoral en la Cámara. Anteriormente a su regreso a la política fue director gerente de la entidad y ha trabajado codo con codo con ambos precandidatos.

Riera, al que en su etapa en la Cámara antes de Garrigós se le consideraba más afín al PSOE que al PP, parece que en los últimos tiempos se está posicionando del lado de Puig. Por eso, tampoco pasan inadvertidos sus encuentros con el presidente de la Generalitat o consellers como Arcadi España. Ni el hecho de que no se invitase a Mazón hace mes y medio a la tradicional comida de Navidad de la Cámara.

Entre tanto ya hay quien propone una "tercera vía" como remedio a la politización de la institución cameral. Unos movimientos alentados más desde fuera que desde dentro de la Cámara. En tres semanas, la solución.

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