Alicante

Contra todo pronóstico, las restricciones de movilidad y de horarios adoptadas por el Gobierno valenciano para hacer frente a la pandemia no se han cebado con el sector servicios, sino con la industria, que acapara la mayor parte de los puestos de trabajo destruidos en la región durante este último año.

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Así se desprende de la comparación entre el primer trimestre de 2020 y de 2021 de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicado por el Instituto Nacional de Estadística. En ese periodo la Comunidad Valenciana ha perdido 81.000 empleos, una cifra superior a la de Cataluña (-71.000) y solo por detrás de Canarias (-130.000).

De esos 81.000 más de la mitad (51.000, el 62%) pertenecen a la industria. Le sigue el sector servicios, con un recorte de menos de la mitad (20.000 puestos de trabajo, un 39% del total).

Y eso pese a que la diferencia de peso entre estas dos áreas de actividad es notable: mientras que el primero emplea a 331.600 personas, el segundo lo hace con 1.485.700, por lo que sigue siendo el principal motor laboral de la Comunidad Valenciana.

Esto también quiere decir que en el último año la autonomía ha perdido el 13% del empleo industrial y solo el 1,32% del correspondiente al sector servicios.

Estas cifras destruyen el discurso recurrente de algunos sectores del Gobierno valenciano sobre la necesidad de cambiar el modelo por uno que dependa menos del turismo o los servicios, porque además los datos de la EPA demuestran que la región sale bien parada en comparación con otras.

Así, Andalucía, competidora directa del turismo valenciano, ha perdido 70.000 empleos solo en el sector terciario, un descalabro que ha conseguido remontar parcialmente con un incremento de 20.000 ocupados en agricultura.

Canarias es la autonomía con peor comportamiento, con 129.000 puestos de trabajo menos en servicios, mientras Cataluña destruye 56.000. Madrid, con menos restricciones, aguanta un poco mejor el tirón, aunque pierde 18.000 ocupados.  

En cambio, la Comunidad Valenciana tiene el peor comportamiento en industria de toda España. Tanto Madrid como Andalucía o Cataluña han tenido una evolución más favorable, con la destrucción de 11.000, 20.000 y 33.000 puestos, respectivamente. País Vasco incluso gana 15.000 empleados en un año. 

Tal como informó este jueves El Español, la Comunidad Valenciana lideró en el primer trimestre del año la pérdida de trabajos, con 40.000 menos.

De esa cifra 25.000 correspondieron al sector servicios y 11.000 a la industria, coincidiendo con el periodo de mayores restricciones del Gobierno valenciano con el objetivo de contener la tercera ola.