El Hércules tiene un problema con el gol. Ha marcado ocho tantos en las ocho primeras jornadas de Liga, su peor arranque en las tres temporadas que lleva en la categoría y un dato impropio de un aspirante al ascenso. Además, la derrota del pasado fin de semana en Algeciras (2-0) frenó su primer intento de defender una plaza en la zona de promoción.
La comparación con los dos cursos anteriores no deja margen a la interpretación, porque el Hércules, lejos de corregir un déficit endémico, lo ha ampliado. En esta misma fase de la pasada temporada había conseguido nueve goles, a pesar de un inicio muy negativo en cuanto a resultados, y en su debut en la categoría, hace dos años, llegó a 11 dianas.
Ahora ni siquiera alcanza esas cifras y el ataque no encuentra continuidad. El dato más desolador es que el máximo goleador de la plantilla es un lateral derecho, Samu Vázquez, con dos tantos.
Algeciras lo dejó otra vez en evidencia. El conjunto alicantino no marcó en un partido que le servía para estrenarse como aspirante a la promoción, y lo que más se notó fue su dificultad para elaborar jugadas de ataque que inquietaran a la portería rival, con pocas alternativas y escasa fluidez en campo contrario. Así lo reconoció el propio Beto Company, entrenador del equipo, tras el encuentro.
Con ese panorama, el Hércules viajará este domingo a Tarragona para visitar al Nàstic sin las dos principales referencias que tenía en la delantera al inicio del curso. Alberto Toril es baja de nuevo, ahora por una lesión muscular que le tendrá varias semanas fuera del equipo, y Fran Sol no podrá jugar al estar sancionado.
El cuerpo técnico tendrá que rehacer sus planes sin buena parte de los recursos ofensivos con los que contaba. Tampoco Oriol Soldevila ha llegado aún a tiempo de aliviar ese vacío. El jugador sigue lejos de su mejor condición tras la lesión de rodilla sufrida hace ya un año y el equipo no ha podido contar con él de forma regular.
Entre lo poco positivo de Algeciras aparece Hamza Abdelilah, un atacante de 22 años procedente del filial que disfrutó de sus primeros minutos con el primer equipo y dejó buenas sensaciones. Tendrá que ser una opción más para Beto Company en una convocatoria condicionada por las ausencias.
Con Toril y Fran Sol fuera, el peso del ataque recaerá en futbolistas con poca presencia en las estadísticas. Antoñín, con un solo gol hasta ahora, está obligado a dar un paso al frente. Su aportación se ha quedado corta y el momento exige más de él. También Alex Jiménez, en su rol de ariete, debe sumar más.
El Hércules, octavo ahora en la tabla, llega a Tarragona con demasiadas incógnitas en la delantera y con la obligación de elevar su producción ofensiva antes de que la zona de promoción se le vuelva a escapar de las manos de forma prematura.
