El Hércules ha encontrado una dinámica que llevaba años buscando. Tres victorias consecutivas han devuelto la confianza al vestuario y han situado al equipo alicantino ante una oportunidad para demostrar hasta dónde puede llegar. Álex Fidalgo no quiere poner límites, pero entiende que los dos próximos partidos pueden marcar un punto importante en la temporada.
El conjunto alicantino recibe este sábado al Jaén y posteriormente volverá a jugar en el Rico Pérez ante el Sant Andreu. Dos encuentros en casa que, para el centrocampista, deben servir para hacerse fuertes ante su afición y confirmar que el Hércules está preparado para pelear por los objetivos más ambiciosos.
"La temporada es muy larga, pero el equipo sabe que estos dos partidos son importantes. Si ganamos al Jaén y al Sant Andreu damos un golpe encima de la mesa y decimos que el Hércules este año está para pelear por todo", asegura Fidalgo.
El orensano, una de las incorporaciones del Hércules este verano tras su paso por el Cartagena, reconoce que las tres victorias consecutivas han dado al equipo "confianza" y "ganas" de seguir creciendo. En una categoría que considera "muy igualada y competida", enlazar triunfos no resulta sencillo.
"Creo que en el Cartagena conseguimos dos veces tres victorias consecutivas. Esta categoría es muy igualada y competida y habrá momentos buenos como este y tenemos que intentar alargarlos al máximo", explica.
Fidalgo considera fundamental recuperar la fortaleza como local. El Hércules ya ha dejado escapar dos partidos en el Rico Pérez y entiende que no hay mucho más margen de error si el objetivo es estar en la zona alta. "Este año hemos dado un paso al frente fuera de casa y estamos con confianza para conseguir la cuarta y, si se puede, la quinta", señala.
El centrocampista también pone el acento en la capacidad para sufrir. En esta categoría, recuerda, "ningún partido se gana fácil" y saber esperar el momento adecuado resulta decisivo.
Frente al Torremolinos y el Águilas, el equipo tuvo ocasiones para sentenciar y terminó sufriendo hasta el final. "Nos faltó cerrar los partidos. Si no sentencias, al final estás sufriendo", admite.
El primer obstáculo será un Jaén recién ascendido que ha comenzado por encima del Hércules y que, según Fidalgo, ha demostrado una rápida adaptación a la categoría. "Es un equipo muy competitivo, está haciendo las cosas bien y no ha tenido período de adaptación", apunta.
El futbolista también destaca la competitividad de una competición en la que, a su juicio, hay "ocho o nueve equipos con proyectos para ascender", además de varios filiales.
En el plano personal, Fidalgo asegura sentirse "bien y cómodo" dentro de un vestuario al que define como "un grupo humano espectacular". También disfruta de un escenario que considera especial. "Jugar en el Rico Pérez es una gozada", afirma después de ver cómo cerca de 10.000 aficionados acompañan al equipo.
Su deseo es que sean cada vez más. "Esperemos que poco a poco se vaya enganchando más gente porque para nosotros es importante y notamos su aliento cada fin de semana".
El Real Zaragoza aparece también en el horizonte como uno de los equipos llamados a luchar por el ascenso y uno de los rivales a tener en cuenta.
Fidalgo reconoce su potencial, aunque recuerda que la temporada es larga y todos los equipos atraviesan momentos complicados. Su receta para el Hércules pasa por aplicar la fórmula de la media inglesa. "Ser fiables fuera y fuertes en casa", resume.
