Matías Anselmi ya tiene en sus manos el timón del Elche. El técnico argentino aterriza en el banquillo ilicitano en un momento clave del proyecto, con el objetivo de dar continuidad a lo construido por Eder Sarabia y, al mismo tiempo, elevar el nivel competitivo de un equipo que aseguró la permanencia en la última jornada del pasado campeonato.
"Vamos a seguir construyendo desde el piso que se dejó, pero creyendo que se puede hacer mejor", señaló el preparador en su presentación, en la que dejó claro que su intención no es romper con el pasado inmediato, sino evolucionarlo.
Anselmi mostró respeto por el trabajo de su antecesor y reconoció incluso que tiene previsto cenar con él en los próximos días para conocer de primera mano algunos detalles del funcionamiento del equipo. "Hay muchas cosas del año pasado con las que me siento identificado", apuntó.
El bonaerense, de 40 años, llega con una idea muy definida de juego, basada en la intensidad, el protagonismo con balón y la presión tras pérdida. Un modelo que busca equipos con iniciativa y capacidad para someter al rival a través del balón.
"Me gusta tener la pelota porque si la tengo estoy más cerca de ganar. Y también defender con la pelota", resumió, en una de las frases que mejor define su propuesta.
Más allá del estilo, Anselmi insistió en que el objetivo no debe limitarse a la permanencia. El nuevo técnico del Elche quiere un equipo competitivo desde el primer día, con margen para crecer durante la temporada y sin renunciar a ambiciones mayores.
"Competir es dar el máximo sin importar el resultado", afirmó, al tiempo que subrayó la importancia de construir un bloque sólido y reconocible.
El entrenador, uno de los siete candidatos valorados por el club para dirigir al equipo, también asumió que el mercado marcará buena parte del verano en el Elche, en un contexto condicionado además por la disputa del Mundial. "Será un mercado largo y diferente, pero hay que competir desde el primer día", advirtió.
En el plano táctico, Anselmi avanzó su intención de mejorar algunos aspectos defensivos del equipo y consolidar una estructura más estable en campo rival, uno de los puntos que considera clave para dar un salto competitivo.
Sin miedo a las ventas
El director general del Elche, Pedro Schinocca, defendió la estabilidad económica del club en plena planificación de la plantilla y aseguró que la entidad no está obligada a desprenderse de sus principales jugadores pese al interés del mercado.
"Bienvenido sea que los jugadores del Elche sean apetecibles en el mercado", señaló, en referencia a futbolistas como Álvaro Rodríguez o David Affengruber. Schinocca insistió en que el club mantiene el control de su planificación y atraviesa una situación de orden financiero. "El Elche es un club ordenado que no necesita vender", afirmó.
El dirigente, no obstante, reconoció que el mercado será largo y con múltiples factores externos. En el caso de Álvaro Rodríguez, recordó que el delantero cuenta con contrato en vigor, aunque sin cerrar escenarios futuros. "Contamos con él, pero el mercado dirá. Siempre defenderemos los intereses del Elche", sentenció.
