El Lucentum Alicante ya tiene plantilla para la temporada 2026-27 en Primera FEB. La incorporación del escolta estadounidense MaCio Teague, anunciada este lunes, cierra la última firma del verano y un proyecto que apenas conserva nada de la temporada pasada.
En total han sido 11 fichajes, la renovación de Mike Torres, único superviviente del curso anterior, y, en el banquillo, el nombre que la afición llevaba meses esperando: Pedro Rivero, artífice del último ascenso del club.
Con Teague, el Lucentum termina de dar forma a un equipo construido casi de cero, con la ambición de dar un paso adelante en su segunda temporada consecutiva en la categoría.
Teague, de 29 años y 1,93 metros, llega para meter puntos, pero también para meter oficio: su carrera se ha forjado casi entera en Europa, lejos de los focos de la NBA que rozó por la G League.
Se formó en UNC Asheville y en Baylor, donde levantó el título de la NCAA en 2021, y desde entonces ha vestido las camisetas de EWE Baskets Oldenburg, Czarni Słupsk, Bamberg Baskets, Śląsk Wrocław y Reale Mutua Torino.
La pasada campaña, en la Serie A2 italiana, promedió 16,2 puntos, 3,1 rebotes y 2,3 asistencias en 37 partidos, con un 39 % de acierto en el triple.
Con Teague, el Lucentum termina de dibujar una línea exterior pensada al detalle. Rafael Lisboa, internacional portugués, se hará cargo de la dirección: un base con ritmo y visión para generar ventajas que el equipo necesitaba.
Mike Torres, el único que repite, conoce el vestuario y el club como nadie. Y Dani Manchón entra apostando por la juventud y la energía en la rotación de bases.
En las alas, Sediq Garuba pondrá el músculo y la intensidad defensiva, mientras Kristinn Pálsson regresa a Alicante en la madurez de su carrera para convertirse en una referencia del perímetro. Tamenang Choh, camerunés, es quizá el comodín del lote, ya que defiende varias posiciones, pelea el rebote y aparece donde se le necesita.
El interior también ha cambiado de cara por completo. Arnau Parrado vuelve a casa tras consolidarse en Primera FEB como un cuatro móvil, capaz de abrir la pista sin renunciar al rebote. Wesley Dreamer llega desde esa misma posición con tiro exterior, y Giorgi Korsantia suma físico y presencia bajo el aro.
El pívot hispano-ruso Mikhail Mikhailov, tras una temporada de números notables, está llamado a ganar centímetros donde más son necesarios: en la pintura. Y Romaro Gill cierra la rotación con un perfil físico y defensivo que da al equipo otra salida cerca del aro.
El Lucentum tiene ya profundidad, físico y variantes tácticas de sobra. Talento exterior, capacidad para correr, amenaza desde el perímetro, centímetros por dentro.
Lo que no se compra todavía en el mercado es que todas esas piezas encajen, y ahí entra en acción Rivero, que ya conoce el camino del ascenso y ahora afronta un reto distinto: convertir un vestuario nuevo en un equipo que compita y gane partidos en una categoría que cada año eleva el listón.
