Alicante
Publicada
Actualizada

Joaquín Rocamora estaba predestinado al cargo, aunque el nombramiento ha llegado en un momento inesperado. El técnico oriolano del Atticgo Elche, equipo al que ha llevado en ocho años de pelear por la permanencia y competir en Europa, ha sido designado nuevo seleccionador nacional absoluto femenino, tomando el relevo de Ambros Martín, destituido tras una etapa marcada por resultados por debajo de las expectativas.

"Es un reto apasionante", reconoce Rocamora, que asume el cargo en un contexto de cambio y necesidad de reacción tras una cadena de malos resultados y decepciones.

La decisión de la Real Federación Española de Balonmano responde a la necesidad de abrir un nuevo ciclo.

El presidente, Francisco Blázquez, explicó que "dado que los resultados no han acompañado en estos años, necesitamos generar un punto de inflexión para afrontar los dos próximos años", en referencia al Europeo de 2026 y al Mundial de 2027.

Dos competiciones clave, ya que "en ambos torneos estarán en juego las plazas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028".

"Debemos aportar posibles soluciones para cambiar la tendencia actual", añadió Blázquez, quien cerró su intervención "deseándole todo lo mejor para el futuro" a Ambros Martín.

Hasta ahora al frente de la selección junior femenina, Rocamora da el salto a las Guerreras tras firmar una etapa de éxito en las categorías inferiores de su club, del balonmano autonómico y de las selecciones españolas.

El pasado verano logró el subcampeonato de Europa junior, confirmando el potencial de una generación que "llama con fuerza a la puerta de la selección absoluta". Un año antes había conquistado el EHF Championship, devolviendo a España a la primera línea continental en formación.

Más allá de los resultados, Rocamora, apasionado del ajedrez y de todo aquello que implique táctica y estrategia, es reconocido por su perfil de técnico transversal, meticuloso y profundamente comprometido con el balonmano.

"Vive por y para este deporte", destacan desde su entorno. Casado con una jugadora de balonmano, la mítica María Flores, y recientemente convertido en padre, atraviesa un momento personal de plenitud que coincide con su madurez profesional, en lo que él mismo define como "una etapa de máxima ilusión y responsabilidad".

Su carrera está íntimamente ligada al Atticgo Elche, club al que llegó en 2016 y con el que ha construido el proyecto más sólido de su historia.

En 2024 logró el primer título continental de la entidad, la EHF European Cup, y anteriormente conquistó la Copa de la Reina y la Supercopa de España en 2021. A ello se suman cuatro subcampeonatos de Liga, los tres últimos consecutivos, un recorrido que refleja "crecimiento, constancia y ambición".

Formador por convicción, Rocamora es un profundo conocedor del balonmano base español, de las canteras y de las competiciones nacionales e internacionales.

"He tenido la suerte de trabajar muchos años en selecciones inferiores", explica el técnico, convencido de que ese bagaje será clave en esta nueva etapa al frente del combinado absoluto.

El nuevo seleccionador se mostró "muy agradecido por la confianza" del presidente de la Federación Española de Balonmano y por el respaldo del Club Balonmano Elche, con el que seguirá vinculado hasta el final de la temporada. "Me han transmitido apoyo total al proyecto", subraya.

Los primeros compromisos oficiales de Rocamora con las Guerreras llegarán en marzo, con el doble enfrentamiento ante Austria, correspondiente a la fase de clasificación para el Europeo de 2026.

Para el oriolano, no se trata de un punto de partida, sino del premio a un camino recorrido paso a paso. "Llegar hasta aquí es una enorme satisfacción", concluye.