Alicante
Publicada

Las Navidades de 2025, la pequeña ciudad de Villena en el interior de la provincia de Alicante podía presumir de unas brillantes luces en la fachada del museo que estarían a la altura del deslumbrante tesoro de 10 kilos de oro, único en el mundo (el segundo más importante de Europa de la Edad de Bronce) que custodiaba en su interior. Menos de un año después, sufría el robo de unas piezas arqueológicas únicas y las administraciones se enfrentan por la gestión que se hizo de la seguridad del centro.

EL ESPAÑOL ha accedido en exclusiva a la memoria justificativa del Museo de Villena, MUVI, en el que se detallan los gastos hechos en 2025 para los que pedían las subvenciones a la Generalitat.

La documentación justificativa del MUVI refleja que el consistorio, gobernado por el PSOE, solicitó una subvención al Consell, dirigido por el PP, por 34.915,49 euros para un proyecto titulado "Conservación, Seguridad y Desarrollo Cultural".

En él se desglosan las facturas ejecutadas para ese total del que el gasto directo en la revisión y conservación del sistema de cámaras y alarmas ascendió a 1.695,97 euros.

En ese mismo expediente de gasto presentado a la administración regional, el Ayuntamiento incluyó una factura de 2.288,11 euros destinada a la "adquisición de elementos para iluminación navideña de la fachada" para "realzar la visibilidad del museo" durante las fiestas.

Ante la disparidad entre ambas partidas, el portavoz del equipo de gobierno, Javier Martínez González, rechaza frontalmente a este medio la comparativa económica.

"No generan gasto corriente"

Martínez argumenta que las infraestructuras tecnológicas de protección se instalan durante la fase inicial de obras e inversión, por lo que las memorias anuales solo reflejan el mantenimiento ordinario. "Las medidas que se instalaron de seguridad en su momento son de índole pasivo, es decir, son fijas, no generan gasto corriente", defiende el representante municipal.

El edil recalca que el recinto se había inaugurado solo un año antes con todo el equipamiento tecnológico ya presupuestado. "Toda la inversión que llevan en concepto de inversión como tal estaba ahí, no es comparable una cosa a la otra", sostiene Martínez. Y reitera que el grueso de la tecnología de seguridad ya figuraba en la edificación del museo.

El problema es que la vulnerabilidad del MUVI ya había sido puesta en cuestión en, al menos, dos informes del 2024 a los que también ha tenido acceso EL ESPAÑOL, un año antes de esta memoria justificativa.

En un informe presentado un día después de la apertura del espacio el 13 de junio de 2024, la directora del museo, Laura Hernández Alcaraz, advertía de la ausencia de un servicio de vigilantes presenciales en turno de noche.

El planteamiento técnico fijaba que, si no se contaba con vigilancia física permanente, la instalación debía regirse de forma obligatoria por un estricto protocolo de "custodia de llaves y de apertura del museo".

En el informe policial del 3 de julio se aconsejaba la implementación de "vigilancia privada de seguridad las 24 horas, los 365 días del año", además de otros elementos disuasorios.

Martínez explica que la contratación de vigilancia privada nocturna requiere desembolsos que superan con creces las posibilidades de las arcas municipales de una ciudad que no llega a los 35.000 habitantes.

El portavoz municipal remarca que la única vía para disponer de guardias de seguridad en las salas de Villena sería contar con una partida presupuestaria fija e incondicionada por parte de la Generalitat.

"Si hubiese una nominativa, como hay en el Marq, podríamos tener un gasto sostenido todos los años de doscientos mil o trescientos mil euros para tener un vigilante de seguridad privado", afirma Martínez comparándolo con el mayor museo que hay en la provincia.

El gasto en ayudas

El edil lamenta que el Ayuntamiento de Villena se viera obligado a recurrir a convocatorias genéricas para arañar fondos de conservación.

"Nos tocó presentarnos a una línea de subvenciones que es en concurrencia competitiva, porque no hay ninguna partida en los presupuestos de la Generalitat específica para el Museo de Villena", denuncia.

La memoria contable presentada a la Generalitat no recibió la aprobación de todas las opciones presentadas. De hecho, se declararon como "gastos no subvencionables" precisamente esos 2.288,11 euros invertidos en la iluminación navideña y otros por el traslado de obras y compra de libros para la biblioteca del centro.

De este modo, la Generalitat reajustó el proyecto elegible a 25.961,83 euros, a los que les concedió finalmente una ayuda neta de 20.769,46 euros.