Alicante

"Una escabechina". Así define Beatriz Badenes los resultados de las oposiciones masivas convocada por la Conselleria de Educación para cubrir los puestos de maestro de Secundaria, y que han acabado con una tasa de suspensos del 64% en la segunda parte (de tres) de la convocatoria. Es decir, dos de cada tres docentes.

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"No solo eso", relata Badenes, una de las afectadas, "sino que muchos han sido con unos y ceros. Y no nos explican por qué".

Esta aspirante a una plaza fija de Secundaria forma parte de un grupo bautizado como #opositoresenpiedeguerra que ya cuenta con más de 1.100 miembros. En él se está planteando, con una abultada mayoría (el 81% en una encuesta interna, que sigue activa), la posibilidad de presentar un recurso de alzada contra la convocatoria.

"Hay gente que estaba convencida de que ha hecho correctamente el examen y luego no es que se encuentre con un suspenso, es que directamente tiene un cero", dice.

Para Badenes, lo peor es la "sensación de indefensión que se genera porque se puede pedir una revisión del examen, pero no es presencial y nadie te explica qué criterios se han seguido para puntuar".

Tampoco es pública la rúbrica de la corrección de cada una de las 64 especialidades, por lo que no hay nadie "a quien pedirle responsabilidades". "Es un sistema obsoleto y que no tiene ningún sentido", agrega.

Todo eso hace que muchos de los que se han presentado se pregunten exactamente "qué está pasando", porque "el objetivo de esta convocatoria era, entre otras cuestiones, regularizar plazas que están siendo ocupadas por personal interino".

Sin embargo, con estos número de aprobados "lo más probable es que se queden plazas sin cubrir". La Administración tendrá que recurrir, de nuevo, a personal que no es fijo para poder seguir funcionando.

Así lo explica Marc Candela, coordinador de Acción Sindical del sindicato STEPV, para quien "es evidente que el elevado número de suspenso es más alto que el habitual". "El gran problema está en que en ningún momento se ve cómo se ha evaluado. Tenemos un sistema del siglo XIX en el XXI", agrega.

"Este no era el año"

El representante sindical también apunta que "este no era el año para hacer oposiciones", ya que "ha sido un curso muy, muy duro, y muchos de los que se presentan son interinos que han estado trabajando en condiciones pésimas".

Para Candela, existe "una paradoja cuando se está trasmitiendo a este personal que no vale con las notas que está sacando. Sobre todo porque muchos tienen experiencia, están ejerciendo y las sensaciones que han tenido no se correponden con la nota final. Las oposiciones tendrían que ser un filtro más, no una barrera".

En este sentido, Badenes corrobora que tanto ella como muchos de sus compañeros tienen experiencia tanto en la educación pública como en la privada, y sin embargo los resultados de los exámenes no reflejan esta situación.

De hecho, otros afectados relatan cómo en la primera voncocatoria su nota fue de notable alto y en la segunda ni siquiera han llegado al 1,5, cuando es una puntuación se da simplemente por hacer una exposición de motivos correcta.

Badenes también abunda en que ha sido un "año durísimo" que "hemos tenido que pasar quienes ejercemos la docencia en la Comunidad Valenciana, con problemas de material, de organización e incluso de protección ante la emergencia sanitaria". "Hasta el punto", concluye, "de que en muchas ocasiones teníamos que procurarnos nosotros mismos los equipos".