El circo es una de las áreas culturales que más éxitos da a la ciudad de Alicante por el mundo. Y el festival Circarte que arranca ahora es una de las mejores opciones para ver sus trabajos. Elena Ludwig, su coordinadora, disfruta de estos triunfos del sector y reivindica la necesidad de generar, al menos, espacios que permitan que siga. "Sin instalaciones de formación ni altura, los jóvenes talentos seguirán huyendo", avisa.
A punto de celebrar la décimo séptima edición del certamen, y con cinco años al frente de la organización, esta joven sitúa para EL ESPAÑOL en el eje central de sus demandas la acuciante falta de infraestructuras públicas acondicionadas para la creación, la enseñanza y la exhibición de circo.
Pese a que la provincia de Alicante destaca por albergar compañías de éxito y trayectoria internacional como La Trócola, Bot Project, Acrobacia Mínima, Federico Medini o Lucas Escobedo, Ludwig advierte de que la continuidad del sector se encuentra seriamente amenazada.
"Seguimos bien con el circo en Alicante, pero pienso que hace falta un relevo generacional, y esto pasa por la creación de espacios comunes donde generar esto", explicaba la coordinadora en la entrevista al recordar la pérdida del antiguo Centro 14 como histórico punto de encuentro juvenil.
Ludwig enumera las especificaciones técnicas indispensables que las administraciones locales deberían tener en cuenta en sus planes e inversiones culturales: "No necesitamos una sala con techos bajitos; necesitamos una sala grande, diáfana, con techos altos, cosas que se puedan anclar, colgar y que esté disponible".
La responsable de Circarte enfatizó que la ausencia de recintos públicos preparados interrumpe el ciclo vital de formación de los futuros profesionales en la provincia.
"Primero va dónde me encuentro con gente con esas inquietudes, luego dónde me formo y luego dónde desarrollo mi trabajo profesional; si las dos primeras partes no están cubiertas, no va a existir lo tercero", afirma Ludwig.
Esta falta de oportunidades iniciales provoca una inevitable fuga de talentos jóvenes hacia escuelas profesionales de otros puntos del país. "Estas personas se van a ir fuera a Valencia, Madrid, Barcelona o Granada, que son las escuelas profesionales que hay ahora mismo en España", lamenta la coordinadora.
Con la vista puesta en las actuaciones municipales y en los proyectos de rehabilitación en marcha, Ludwig hace un llamamiento directo a los gestores públicos: "Les pediría primero generar estos espacios; ya que están ahora con las obras en Las Cigarreras, que nos escuchen y nos dejen esos espacios".
Festival multiespacios
A la escasez de centros de ensayo se suma la traba para exhibir montajes fuera del circuito convencional. "Fuera de la calle o del Teatro Principal, en la mayoría de recintos como Las Cigarreras o Arniches no hay altura o no nos dejan colgar nada", denuncia.
Esta contundente reivindicación de infraestructuras acompaña al despliegue de la décimo séptima edición del festival Circarte, que se celebra entre el 9 y el 25 de octubre. El certamen, nacido en Altea bajo la denominación de Circaltea, se extiende actualmente por cinco municipios: Alicante, Sant Vicent del Raspeig, El Campello, Beniardá y Benimantell.
Esta amplia deslocalización implica una compleja producción logística que Ludwig asume por convicción: "Hacerlo en diferentes localidades es mucho más complicado por la producción y los intermediarios porque estamos con más ayuntamientos; no es por facilidad, es por amor al circo, por llevarlo a diferentes públicos y que pueda llegar a más gente".
Atraer público foráneo
En la capital, Las Cigarreras ofrecerá una jornada familiar participativa con espectáculo y concierto. La programación suma además por primera vez al MUA (Museo de la Universidad de Alicante) con talleres dirigidos, mientras que El Campello concentrará una jornada de festival completo entre las 11:00 y las 19:00 horas con tres funciones y un taller inclusivo.
"El mundo del circo en España es como una familia; la mayoría de compañías nos conocemos y las colaboraciones facilitan que el festival funcione como altavoz nacional", concluye Ludwig, destacando el atractivo del certamen para públicos procedentes de provincias vecinas como Murcia.
