El último abrazo del pintor de Alicante Lorenzo Aguirre a sus tres hijas fue a través de tres cuentos que les escribió e ilustró antes de ser ejecutado por el garrote vil. La editorial valenciana Llibres de l'Encobert los recuperará en un volumen en el que repasa documentos íntimos y desgarradores creados durante su cautiverio antes de su condena por la dictadura franquista.
Y para ello José López Camarillas lanza una ambiciosa campaña de financiación colectiva en Verkami con la que recuperar la memoria del que fuera padre de la Premio Nacional de las Letras en 2018, Paca Aguirre.
El proyecto de La cucarachita presumida y otros cuentos de Porlier nace del trabajo previo de Camarillas en la obra Cartas de la memoria. En él recopila biografías y cartas de despedida de víctimas del franquismo enterradas en el cementerio de Madrid.
En ese proceso el investigador contactó con el nieto de Aguirre y descubrió los tres cuentos escritos e ilustrados por el pintor en cuartillas de papel a las que tuvo acceso en la prisión. Cada uno de los relatos está dedicado a una de sus hijas: Margarita, Francisca y Jesusa.
Estos "objetos de memoria", como los define Camarillas, han sido custodiados por la familia durante casi un siglo y muestran una faceta artística y humana poco conocida del pintor. Presentados a la moda infantil de animales protagonistas, en cada uno hay un particular mensaje.
La obra que se pretende publicar no solo destaca por su valor sentimental, sino por su riqueza literaria y gráfica. El cuento La cucarachita presumida lo dedica a su hija Margarita y el editor lo describe como una versión híbrida entre El patito feo y una fábula moral que evita cualquier sentimiento de revancha.
La ranita mágica lo dedica a su hija Francisca Aguirre, quien años más tarde se convertiría en Premio Nacional de las Letras por sus libros de poesía. Y Camarillas destaca las referencias que ha encontrado en su investigación a otro autor prohibido por el franquismo, el republicano Vicente Blasco Ibáñez.
El editor recuerda que Aguirre era un ferviente seguidor del escritor y político valenciano. De hecho, en su exilio a Francia en 1940 se llevó Las mil y una noches que Blasco había traducido al castellano y con el que les leía cada noche a sus hijas uno de sus cuentos. Con La ranita mágica incluye una referencia a la breve novela del valenciano, Luna Benamor, con la que quiso transmitir ese amor por esa obra prohibida.
El proyecto editorial busca destacar que Lorenzo Aguirre no solo fue un pintor académico premiado, sino también un caricaturista moderno. Las ilustraciones de los cuentos infantiles revelan un estilo diferente, plástico y vanguardista, que se aleja de su obra más tradicional y que fue clave en su participación en exposiciones nacionales.
El legado que vive
La iniciativa con Llibres de l'Encobert tiene como meta la publicación de dos libros que recojan estos cuentos e ilustraciones, reconstruyendo la biografía de Aguirre a través de estos retazos de vida que sobrevivieron a la represión de la dictadura franquista. El otro volumen será Represión, tortura y malos tratos contra la disidencia política en València (1960/1975).
Camarillas subraya que, aunque el legado de Aguirre ha sido objeto de disputas administrativas en el pasado hasta que la Diputación de Alicante se ha quedado con su gestión, este proyecto se centra en la herencia íntima y en la necesidad de que estas historias "se empiecen a conocer por todo el mundo".
Y para ello, la campaña en Verkami ya está en marcha para conseguir los siete mil euros que se ha marcado como objetivo para publicarlo. De momento, cuenta con 64 aportaciones entre las que desde 20 euros se puede conseguir este y otros títulos de Llibres de l'Encobert.
