Alicante

Dijo no a Ridley Scott, pero no ha sido capaz de negarse a sus queridos monstruos interiores. El ilustrador de Villena Fran Ferriz está con los preparativos para lanzar Cosas Terribles 2, su segunda novela, y de reconocer la importancia de afrontar la salud mental.

Y lo hace precisamente este lunes porque es el Día Mundial de la Salud Mental y no tiene problemas para hablar de ello. Lo hace, eso sí, a través de sus destacadas ilustraciones en las que presenta figuras que cargan con el peso de extraños seres o directamente viajan con sus nubes negras a cuestas.

Estos dibujos los engloba en una línea más grande que ha ido dibujando "a lo largo de estos años", si bien al inicio de manera inconsciente. Es ahora cuando lo está empezando a hacer conscientemente, "creando una especie de metaverso en el que todos los trabajos más personales están hilados, como la ilustración o con las novelas de Cosas Terribles".

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Y al hilo de sus mensajes en Twitter puntualiza que "el personaje de Cosas Terribles no es autobiográfico, pero sí tiene una serie de problemas mentales de los que no se sabe si está loco o no, si lo que ve existe o no. Y en esta segunda parte, de manera subliminal, el tronco del libro está centrado en la salud mental, con el protagonista luchando contra monstruos y contra su propia cabeza".

Las criaturas que pueblan estas ilustraciones y las dos novelas se mueven entre lo tenebroso y lo tierno. Como el reverso oscuro de muchas propuestas pensadas para asustar y hacer reír. "Siempre me ha parecido interesante el contraste que puede generar una imagen que produce terror, pero al mismo tiempo ternura. Esa mezcla siempre ha sido parte de mi obra", destaca con un recorrido que ha pasado por la industria juguetera con Famosa o con los videojuegos, como Minabo.

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A sus 43 años, las referencias que le han influido vienen del pasado. "Soy un niño crecido en los 80, con Cazafantasmas, Gremlins... Mucho cine y hay muchas referencias de toda esa cultura pop que tengo encima, nací en el 79 y eso me pilló de pleno". Así que en sus novelas introducen muchas referencias que tienen ese origen claro, señala.

Eso sí, el universo que destapa Ferriz no está dirigido a niños. "Es disfrutable desde la adolescencia", aclara, "más jóvenes, no porque hay palabras malsonantes y sexo". A todos ellos les promete que los hará sufrir y disfrutar. "En las dos novelas te encuentras situaciones de mucho terror, pero al mismo tiempo te estás riendo. He intentado hacer esa combinación con las letras de que lo pasas muy mal y muy bien. Y eso me lo dicen muchos lectores. Es un contraste que se sale de lo habitual".

Ese ambiente en el que sabe manejarse tiene una época del año ideal para su difusión, octubre. Las vísperas de Todos los Santos y un Halloween que impera en todos lados juegan a afrontar los miedos desde lo lúdico. El 21 de octubre se podrá comprobar leyendo cómo será el camino que propone en Cosas Terribles 2.

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Eso, de momento. Acostumbrado a trabajar en grandes proyectos audiovisuales, su propuesta más personal ya está encaminada a las productoras para ver cómo sería su adaptación. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.