Alicante

El retrato de Felipe V boca abajo es el símbolo de la ciudad de Játiva o Xàtiva, en valenciano. Este cuadro, del pintor local Josep Amorós, viaja estos días desde el Museo de Bellas Artes hasta la localidad albaceteña de Almansa con motivo de los actos conmemorativos del 315 aniversario de la batalla de Almansa

Pero, para quién no conociera este cuadro o no haya sabido nunca el motivo por el que este Borbón parece estar colgado de las piernas, la respuesta se resume en una palabra: 'venganza'. Desde el Museo de Xàtiva explican que el retrato de Felipe V está boca abajo como "castigo por las tres veces que mandó quemar y destruir la ciudad". 

'Felipe V. Una Guerra, dos ciudades' es el nombre de la exposición que acogerá este cuadro que lleva más de cuatro décadas sin salir de Játiva y que, por primera vez en la historia, visita Almansa con motivo de los actos de conmemoración de esta histórica batalla, que este año recupera la presencialidad.

A mediados del siglo XX, el conservador municipal del museo decidió colocal el cuadro boca abajo como una muestra de venganza simbólica. La razón es que el primer miembro de la dinastía de los Borbones en España ordenó incendiar la ciudad de Játiva para desterrar a sus habitantes una vez vencida por la fuerza de las armas en 1707

Una batalla decisiva 

El 25 de abril de 1707, un molinero de Almansa conocido como Antón Gil entró emocionado a su pueblo anunciando que las tropas borbónicas habían derrotado a las del archiduque Carlos de Austria en el marco de la guerra de sucesión española

En la batalla de Almansa, las tropas de Felipe de Anjou (nieto de Luis XIV de Francia, que había sido coronado como Felipe V, derrotaron a las del archiduque Carlos de Austria. El acontecimiento no fue algo decisivo para terminar con el conflicto internacional, pero sí supuso un acercamiento hacia el Reino de Valencia, que posteriormente fue ocupado por las tropas borbónicas. Al igual que los de Aragón, los fueros quedaron abolidos tras la publicación de los Decretos de Nueva Planta

315 años después de la batalla de Almansa, algunos representantes políticos han aprovechado el aniversario de este hecho histórico para reivindicar el modelo de convivencia en la diversidad. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, se ha referido a la defensa de "todo aquello que merecemos como valencianos", en referencia a una financiación y fiscalidad justa y la descentralización eficiente del Estado.

Asimismo, el presidente valenciano ha condenado también la guerra en Europa, la barbarie y la destrucción,  y "de nuevo, un mismo error" pues ninguna idea justifica el sacrificio de una vida. Te puede interesar: Por Qué la Batalla de Almansa, a la que Felipe VI Debe el Trono, Recuerda a Ucrania

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