Alicante

El jazz vuelve a la sala sinfónica del ADDA después del parón del 2020. Aunque la programación en el mayor centro musical de la provincia de Alicante se ha mantenido, la presentación del ciclo Ritual se ha vivido con la alegría de retomar una actividad que el año pasado se suspendió a consecuencia de la pandemia. Esta vez el regreso es con una propuesta hecha con "atrevimiento, mezcla y orgullo", como destaca el presidente de la Diputación Carlos Mazón.

A través de la orquesta Adda Simfònica impulsan dos producciones propias con las que justifican ese atrevimiento que señalaba Mazón. La primera será la más especial, como ha indicado el director del centro, Josep Vicent. Con The Chick Corea Symphony Tribute abrirán el festival el 1 y 2 de julio. La segunda cita será el 21 de julio, An evening with Avishai Cohen y la propia formación.

Con el tributo a Corea, remarca el director, se lanza el primer homenaje sinfónico al famoso músico fallecido el pasado febrero. Contarán para ello con Paquito D'Rivera y con el Emilio Solla Trío, un reto ya por sí mismo por la producción, cuestión aparte lo que será la gestión de los permisos de viaje.

Parra, Mazón y Josep Vicent, en la presentación de Ritual. Alicante

Lanzar estas dos producciones y el resto de actuaciones hasta las quince que proponen para este verano ha sido un trabajo de malabares. Así lo define la vicepresidenta de la Diputación Julia Parra durante el encuentro con los medios. Por eso agradece el esfuerzo del director y su equipo para traer figuras de renombre nacional e internacional.

D'Rivera, Michiel Borstlap, Mulatu Astatke, Miguel Ríos, o Billy Cobham son algunos de estos intérpretes que pasarán por la sala principal del ADDA. "Es un recorrido totalmente transversal", indica Josep Vicent, "este es el festival al que me gustaría ir si no tuviera que estar trabajando aquí".

El valor de una orquesta propia

Al avanzar el cartel de nombres, Josep Vicent también ha puesto en valor el ideario del centro. "El ADDA es más un buque para transportar cosas que son más grandes que nosotros", señala. Un éxito que, como añade, "sin una orquesta propia no se podría hacer".

Al igual que el festival de jazz vuelve, ADDA Simfònica retoma poco a poco su actividad. Tras el obligado parón de 2020, cuando las actuaciones en el extranjero se tuvieron que suspender, a finales de año siguen con los planes de ir a China y la fecha prevista para Italia en el festival Stresa se pospone hasta 2022. Eso sí, el camino dentro de España también está abierto. La semana próxima actúan en Santander y este verano estarán en Pollença.

Más abiertos al mundo

¿Y por qué Ritual? "Siempre he pensado que nuestra obligación es dejar ver el máximo espectro posible de confluencias artísticas para entender que el mundo es uno solo", razona el director. Con esta programación considera que se logra ese efecto y rompe con los prejuicios de solo ver lo que tenemos delante.

Eso sí, como puntualizan los tres, la colaboración está presente. Esa es la mezcla a la que se refería Mazón. "El jazz es precisamente el género más generoso", explica, "ya que recibe otras aportaciones que gustan mucho. Aquí con generosidad viven espectaculares estrellas internacionales con artistas de nuestra tierra y con la poco sorprendente conclusión de que no hay tanta distancia y que aquí hay una extraordinaria calidad".

Kiko Berenguer, Autòctone, Mathieu Saglio o Nesrine Belmokh se encargarán de demostrar el buen trabajo hecho desde la Comunidad Valenciana. Lo harán con piezas que partirán de la fusión con el flamenco, caso del primero, o con lo clásico, como es el caso de Saglio y Belmokh. En el caso de Autòctone, sus Sons de Rapsoda partirán del valenciano.

Retomar el Fijazz con quince actuaciones es solo el principio del incremento de actividades previstas para el ADDA. A espera de presentar próximamente la nueva temporada, los tres avanzan que este será un año especial para celebrar el décimo aniversario de la apertura del centro.