Benidorm
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En el barrio Rincón de Loix de Benidorm es casi misión imposible cruzarse con dos personas seguidas que compartan nacionalidad. Este crisol y vaivén de turistas y residentes hace que sean pocos los vecinos que conocieran durante su único mes en la ciudad a Meriane, la mujer brasileña de 33 años asesinada el pasado fin de semana.

En el número 3 de la calle Joan Fuster Zaragoza, solo algunos coincidieron con ella y con su pareja durante el mes que alquilaron el piso de la cuarta planta antes de que este la acuchillara, descuartizara y sacara del edificio en maletas para deshacerse del cuerpo.

Los vecinos, una combinación de residentes británicos de avanzada edad, jubilados españoles llegados del norte, migrantes y alguna familia, han escuchado la noticia con la distancia que da el idioma, la edad o las dos juntas. Y como si el crimen no hubiera sucedido a unos metros o a unas plantas de distancia.

La pareja salía por la zona a hacer alguna compra y a tomar algo en los bares y negocios cercanos, pero apenas tenían relación con sus vecinos. En lo que coinciden los ingleses, españoles y latinos que allí residen es que el lunes de madrugada hubo un estruendo tremendo en el cuarto B.

Pero no fue una pelea lo que lo provocó, sino la violencia con la que la Policía Nacional abrió la puerta para detener a la pareja de Meriane, de 40 años, después de que dos conocidos suyos confesaran que la había asesinado con un arma blanca, desmembrado, metido en maletas y obligado a ayudarle a quemar los restos en una zona de campo de Finestrat.

La vivienda donde sucedió el crimen. Jorge Verdú

El crimen se produjo antes. Posiblemente el sábado, cuando algunos vecinos, los más cercanos a la vivienda, escucharon una fuerte discusión.

Una tónica que marcó la estancia de la mujer en la ciudad de los rascacielos durante sus primeras y últimas semanas.

Peleas y discusiones

Laura, una vecina de San Sebastián que lleva ocho años en el edificio, señala que en el bloque conviven personas de todo tipo, y no siempre buenas.

Sin embargo, asegura que ella sí los conocía de haber interactuado varias veces con ellos y eran, o parecían, "una pareja encantadora a la hora del trato".

El presunto autor del crimen. Morell EFE

Habían llegado de Brasil hacía apenas un mes y en ese tiempo tan solo había tenido tiempo de cruzarse con la futura víctima en contadas ocasiones

"Hace tres días coincidimos con ella en el ascensor y nos comentó que habían venido de Brasil y que se querían asentar aquí", añade.

El alquiler se les acabaría al final de septiembre, por eso preguntaban a los vecinos por los precios en la zona y oportunidades laborales.

"Preguntaban por el coste de las viviendas y querían encontrar trabajo para asentarse aquí".

Marcas en la puerta de la vivienda realizadas durante la entrada de la Policía. Jorge Verdú

"El sábado montaron una trifulca tremenda... Y no era la primera vez. Eran peleas de voces y algunos golpes", pero nunca pensaron que la estuviera maltratando; además, "ella hace tres días no presentaba ninguna señal", comenta.

Con todo, no había interpuesto denuncias previas por violencia machista contra su pareja y presunto asesino, de manera que no constaba en Viogén.

El crimen

La discusión del sábado acabó en una pelea en la que el asesino asestó varias puñaladas mortales a su pareja antes de intentar deshacerse del cadáver.

Los agentes de la Policía Nacional en el edificio el pasado lunes. Morell EFE

Para esta macabra operación forzó la cooperación de otros dos hombres, dos conocidos que fueron arrestados por encubrimiento después de que acudieran a la comisaría a desvelar lo sucedido, lo que propició el hallazgo tanto del cadáver como del paradero del autor del crimen.

Las gestiones realizadas en la investigación determinaron que uno de ellos proporcionó su vehículo para el traslado del cuerpo sin vida de la víctima, mientras que el otro participó ayudando a desplazar el cadáver.

La investigación de la Policía Nacional continúa abierta para aclarar todos los extremos y avanzar en la plena identificación oficial de la mujer, cuyos restos mortales fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Alicante, mientras que un juzgado de Benidorm se ha hecho cargo del caso y está previsto que a partir de mañana reciba la declaración de los arrestados.

El mes de pesadilla de Meriane terminó siendo la cuarta víctima de violencia de género este año en la provincia de Alicante.