Alicante
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La ciudad de Alicante atesora una iniciativa que Europa estudia y ahora plantea premiar por su versatilidad en el día a día y la protección que ofrece a los ciudadanos frente a los episodios extremos de lluvias. "¿Un parque de tormentas o uno urbano? Los dos", resumen en un análisis sobre el parque de La Marjal.

El diseño urbano del futuro no se mide por la cantidad de hormigón ni por adornos cosméticos colocados a última hora, sino por su capacidad para responder a múltiples necesidades ciudadanas de forma integrada.

Así lo ha subrayado Aurélie Louguet, representante de la Nueva Bauhaus Europea (NEB) que trabaja junto a la European Urban Initiative, durante su intervención en la jornada técnica celebrada en el Centro de Inteligencia del Agua (CIA) de Alicante.

El encuentro, convocado por el Ayuntamiento de Alicante y Aguas de Alicante con la participación de EL ESPAÑOL, se ha centrado en la candidatura del Parque Urbano Inundable La Marjal como finalista de los Premios NEB 2026 en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación, ha servido para reflexionar sobre la transformación de los espacios públicos antes del fallo final del jurado el 15 de octubre en Bruselas.

En su ponencia en línea, Louguet ha desmitificado la naturaleza del movimiento europeo planteando una pregunta directa a los participantes: "¿Qué puede aportar la Nueva Bauhaus Europea a nuestra manera de trabajar?". Para la experta, la respuesta no reside en recetas prefijadas: "No se trata de una norma nueva que haya que aplicar paso a paso; la idea es más bien cómo dar a mirar nuestros proyectos de otra manera".

A través de las diapositivas proyectadas durante el taller, Louguet ha enfatizado que "el NEB no es una lista para chequear". "La misma decisión puede responder a varias necesidades a la vez; eso es la integración NEB", ha remarcado la representante europea, advirtiendo de que no basta con sumar características aisladas para definir un proyecto transformador.

Al analizar el caso de La Marjal, Louguet ha arrancado con una pregunta clave: "¿Un parque de tormentas o un parque? Los dos". A su juicio, esta obra resume una decisión fundamental: "Cómo responder a problemas de inundaciones aprovechando también la oportunidad de mejorar el entorno urbano".

Frente a las soluciones de ingeniería tradicional, La Marjal combina una capacidad de reserva hídrica de 45.000 metros cúbicos ante lluvias torrenciales con la creación de un humedal mediterráneo, biodiversidad, confort climático, espacio de paseo, deporte y educación ambiental.

"El impacto inundable permite dar al espacio otras funciones como crear un paisaje, ofrecer un lugar de encuentro y favorecer la biodiversidad", ha explicado Louguet, destacando que "la inversión puede generar distintos beneficios cuando las necesidades se consideran conjuntamente".

La intervención ha repasado los tres valores indivisibles que promueve la Comisión Europea: sostenibilidad, inclusión y belleza. Al abordar esta última, la representante de la NEB ha sido rotunda: "La belleza no es la decoración que llega al final".

"Cuando hablamos de belleza conviene imaginar a una persona dentro del lugar: si la experiencia le escucha, si tiene calor, si decide detenerse o si conoce algo de la historia de la ciudad". Según las diapositivas presentadas en el CIA, la calidad estética en el enfoque europeo abarca el confort térmico, el uso de materiales locales, la cultura, el patrimonio y los sentimientos de pertenencia y orgullo comunitario.

Escuchar a quienes no van

Respecto al valor social y la inclusión, Louguet ha instado a los proyectistas a preguntarse "quién puede beneficiarse y quién tiene capacidad de decidir e incluir". En este sentido, ha hecho hincapié en la atención a los detalles cotidianos, como la presencia de sombras, bancos para descansar o la accesibilidad de la información.

"¿Cómo sabremos si los proyectos responden también a las necesidades de quienes participan menos en las reuniones?", ha cuestionado Louguet. Para resolver esta brecha, ha defendido la transparencia en los procesos participativos: "Hay que explicar quién participó, sobre qué decisiones, en qué momento y para qué influenciar".

Durante la sesión de este miércoles, la ponente ha mostrado varios ejemplos europeos para ilustrar que "el NEB puede tomar formas muy diferentes" y que "lo transferible no es la forma del proyecto, sino la manera de formular el problema y combinar respuestas".

Saber relacionar

Entre las iniciativas destacadas en sus diapositivas figuran la regeneración de vivienda social NatUR-W en Lorca (España), la reconversión de una estación ferroviaria vacía en hub público-cívico en Rovereto (Italia) y la residencia estudiantil modular de madera Collegium Academicum en Heidelberg (Alemania).

Asimismo, ha remarcado la importancia de consolidar una gobernanza transversal firme en las administraciones públicas: "Se deben generar relaciones que sigan funcionando cuando cambien los equipos".

Como conclusión de su intervención ante los profesionales e integrantes del tejido asociativo reunidos en Alicante, Aurélie Louguet ha dejado una idea tan sencilla como contundente: "Para mí y para la Comisión Europea, la Nueva Bauhaus no es completamente nueva; es nuestra manera de entender un buen proyecto".