Alicante
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David Olivares, presidente de la Federació de Fogueres, ha hecho balance de unas fiestas oficiales de la ciudad de Alicante que han estado marcadas por la tensión administrativa. Y por eso asegura que esta edición de 2026 ha sido "agotadora psicológicamente".

A pesar de haber finalizado los días grandes, Olivares ya tiene la mirada puesta en el futuro inmediato. Según sus palabras, el trabajo para el próximo año no puede esperar: "Preveo que las de 2027 van a ser más duras que las de 2026 a nivel de trabajo".

Después de la intensa reorganización de hogueras por categorías y reorganización de espacios, considera que uno de los puntos más críticos ha sido el retraso en la concesión de subvenciones y permisos de ocupación. Olivares reconoce una leve mejoría en los plazos, pero la considera insuficiente para la gestión real de las comisiones.

"Se ha mejorado en tiempos, pero no es suficiente. No es lo mismo que me digas si sí o si no el 3 de junio, que me lo digas, por ejemplo, el 20 de marzo", explica el presidente. Este adelanto es vital porque en esas fechas las comisiones están "en plena negociación con cualquier tipo de patrocinador o proveedor".

Para atajar este problema, Olivares ha anunciado que el 1 de septiembre se convocarán oficialmente mesas de trabajo para tratar temas de accesibilidad, seguridad y ocupación de vía pública.

La relación con las asociaciones hosteleras, especialmente con Alroa, ha vivido momentos de alta tensión este año a cuenta de los "mesones" y el Racó de la Federación.

Olivares ha sido tajante al responder a las críticas de falta de diálogo: "Es una falta de información por parte de las asociaciones".

El presidente defiende la gestión propia de este espacio por necesidad económica, cifrando en casi 50.000 euros el coste de atender a las delegaciones invitadas durante las fiestas. "Si yo tuviera alguien que me cediera esas comidas o esas cenas para atender a las delegaciones, te aseguro que yo no me calentaría la cabeza", afirma con rotundidad.

Olivares también ha puesto sobre la mesa la disparidad presupuestaria que sufre la fiesta en comparación con décadas pasadas. Según sus datos, el Ayuntamiento aporta hoy 420.000 euros, frente a los más de 900.000 de hace 25 años.

Las cuentas de la fiesta: "La teta no da para tanto"

"La teta no da para tanto. Tenemos que utilizar patrocinadores para poder sumar y aun así nos quedamos cortos", lamenta. Esta situación financiera provoca que la Federación arrastre una deuda externa importante: "Tengo cerca de 400.000 euros que nos deben instituciones".

A pesar de estas dificultades financieras, asegura que la relación con el alcalde y la concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, es estrecha, llegando a compartir momentos de vulnerabilidad: "Hemos sufrido mucho y hemos llorado los dos juntos porque veíamos cosas que no salían. O las noches que hemos pasado Cristina y yo hablando por WhatsApp a altas horas de la madrugada".

Ante el desgaste personal que supone el cargo, Olivares lanza una propuesta para el futuro de la gestión festera. El presidente describe la labor actual como un trabajo de "24/7" que provoca un "abandono familiar" insostenible para voluntarios.

"Yo creo que el presidente debe seguir siendo elegido por el festero, pero que se le dé la oportunidad de poder tener una remuneración económica", sugiere Olivares. Para él, dirigir la fiesta oficial de Alicante requiere "plena dedicación" y el apoyo de asesores técnicos, de manera similar a otras grandes estructuras festivas.

"Esto puede comerte la vida. Las personas que en un futuro piensen en venir aquí, que lo hagan con cabeza", concluye como advertencia a sus posibles sucesores.