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Los vecinos temían que se escalase el acoso que estaba sufriendo y este jueves se hacía realidad. Unas pintadas cubrían los espacios comunes de la urbanización en la playa de San Juan de Alicante protagonista de la polémica por la adjudicación de VPP. Por esta polémica ya son tres las dimisiones en el Ayuntamiento y la Generalitat.

Si el miércoles un grupo de vecinos convocaba a algunos de los medios de comunicación para denunciar la situación de acoso que están viviendo, horas después el ataque escalaba. Como apuntan, varias de las paredes de la zona de entrada, la del aparcamiento de bicicletas y el acceso a las escaleras han sido pintadas con espray.

Entre los mensajes dejados se leen expresiones como "corruptos", en referencia a la polémica por la adjudicación de las viviendas a la concejala de Urbanismo por el Partido Popular Rocío Gómez y los hijos de la directora general municipal de Organización Interna, Contratación Pública y Gestión de Fondos, María Pérez-Hickman, como se dijo en un principio.

Tras el ataque se hacía pública la dimisión del jefe de gabinete de la Conselleria de Turismo mientras que desde Generalitat se reconocía que un funcionario avaló la adjudicación de una vivienda social de la ciudad de Alicante a su mujer, "omitiendo datos relevantes".

La asociación vecinal Juntos Avanzamos de la Playa de San Juan ha condenado "rotundamente" a través de un comunicado "los actos vandálicos sufridos esta madrugada en el Residencial Les Naus, unos hechos graves que suponen una violación de la intimidad y la convivencia vecinal, y que no pueden ni deben normalizarse".

En el texto resaltan en particular el desamparo en medio de la polémica cuando este jueves el Ayuntamiento ha celebrado un pleno extraordinario sobre este escándalo. "Lamentamos profundamente que ningún partido político haya condenado explícitamente estos hechos", afirman. La excepción la ponen en el portavoz de EU Podem, Manolo Copé, porque había señalado que "no se puede culpar a todos".

La asociación vecinal liderada por Jose Caracena razona "que, ante un hecho de semejante gravedad, los representantes políticos deberían haber estado a la altura, mostrando una condena clara, unitaria y sin ambigüedades".

Ese es el mensaje que habían trasladado el grupo de vecinos en la convocatoria de medios del miércoles, en el que expresaban su temor ante las situaciones que describían de acoso. Entre ellas, citaban que el martes por la tarde "una persona llamó corrupto a uno de los vecinos cuando salía con sus dos hijos".

"La defensa de la convivencia, el respeto y la intimidad de los vecinos no debería entender de colores políticos", concluye el comunicado de Juntos Avanzamos, "nuestro barrio merece respuestas firmes y compromiso real".