Juan José (Juancho) Albert se presenta a las elecciones del Real Club de Regatas de Alicante del próximo 6 de febrero con una trayectoria ligada al club desde la infancia y una idea central: reconstruir la unidad interna frente al conflicto soterrado entre armadores y remo, a quienes identifica con las otras dos candidaturas. El veterano socio que entró en el club con apenas 7 años, pasando por natación, remo y vela ligera, y que su vida profesional ha estado en la promoción y construcción de viviendas, el comercio y otros negocios, asegura que todo ello le ha aportado “disciplina, trabajo, constancia, humildad, respeto y espíritu de equipo”, valores que dice querer trasladar a la presidencia.
Desde fuera, admite, el RCRA puede percibirse como un club elitista, pero insiste en que la realidad es muy distinta. Albert explica que cualquier persona de Alicante puede practicar deporte “desde la base, hasta la edad avanzada”, "como amateur o de élite" y que el club ofrece vela, vela ligera, remo, piragüismo y otras actividades por “un modesto precio” que permite disfrutar tanto del gimnasio, de restaurante y de un lugar de encuentro social. Además, insiste "hay embarcaciones asequibles" desde 8.000 o 10.000 euros, por lo que "no hace falta ser adinerado para integrarse en la vida diaria de la entidad".
Uno de los puntos calientes de la campaña es el estado de los pantalanes y las inversiones millonarias que exigirán en los próximos años. Albert explica que en el pasado “no se hizo el mantenimiento en su momento adecuado” y ahora el club se enfrenta a una obra de la que aún se desconoce el coste exacto, pese a que la anterior presidencia habló de unos cinco millones.
La candidatura alineada con los armadores propone que sean solo ellos quienes asuman el gasto a cambio de aumentar los años de concesión de sus amarres. No obstante, Albert cree que antes de hablar de cifras y de cómo pagarlo, hacen falta estudios de ingenieros y arquitectos que definan exactamente “lo que hay que realizar y cómo”. En cualquier caso apuesta porque la adjudicación de las obras se haga “a través de un concurso y licitación” que garantice la mejor empresa “con más garantías y al mejor precio”. Considera que se pueden explorar fórmulas en las que los armadores puedan asumir parte o la totalidad del coste de los pantalanes, siempre que se negocien condiciones como la ampliación de concesiones “desde el diálogo y el acuerdo” y conociendo antes todos los detalles técnicos y económicos. No antes.
Juan José Albert durante la entrevista concedida a EL ESPAÑOL.
Cohesión y transparencia en la gestión
Toda la candidatura de Albert se fundamenta en la transparencia y la unión. De ahí que sea muy crítico con las tensiones entre armadores y remo, alimentadas, a su juicio, por declaraciones públicas de la anterior presidencia. Albert sostiene que “no hay enfrentamientos en ningún momento” y que el error ha sido “diferenciar entre secciones” cuando “todos formamos un club”.
La idea de la unidad atraviesa todo su discurso. Relata que, tras la asamblea del 30 de junio de 2025, intentó durante meses articular una candidatura única que integrara a armadores y remo, pero admite que “fue imposible”. Albert asegura que incluso ofreció que otros socios encabezaran esa lista de consenso, sin éxito, y que solo entonces decidió presentarse al frente de lo que define como “una candidatura de unión”. Le sorprende que en los programas de sus adversarios “poco se mencione la unión, el consenso y volver a ser un solo club”, y reivindica que ese es el eje de su proyecto.
Para apuntalar esa unidad, propone cambios profundos en la gobernanza del RCRA, empezando por los estatutos. Quiere “modificar los estatutos para limitar o regular las actuaciones tanto de la junta directiva como del presidente” y reforzar el carácter soberano de la asamblea general. Denuncia que en muchas ocasiones “no se ha respetado pasar todos los acuerdos por la asamblea” y pone como ejemplo los contratos recientes en el Tiro de Pichón, que los socios han conocido “como algo consumado” y sin posibilidad de opinar. “La gestión, el gasto y las decisiones tienen que depender de la asamblea general”, insiste, y avanza que la transparencia en cuentas y contratos será una de sus prioridades.
En ese terreno, recuerda que los tres candidatos han solicitado sin éxito copia de los contratos y acuerdos de los últimos ejercicios. Reconoce que hasta disponer de esa información “no se puede decir nada en contra”, pero considera que es imprescindible que quien gane las elecciones tenga la posibilidad de revisar desde dentro la situación económica y contractual del club y abrirla a los socios. Por esta razón plantea que todas las grandes decisiones pasen por la asamblea y que los socios dispongan de “indicaciones precisas y concretas” sobre lo que se quiere para el club antes de votar.
Juan José Albert frente a la fachada del RCRA que da a la terraza.
Albert no descarta por completo una confluencia de fuerzas antes de la cita electoral, aunque la ve improbable. Asegura que él estaría dispuesto, “siempre y cuando todo sea transparente” y haya un proyecto común definido “de forma oficial”, pero constata que “cada uno defiende sus posturas” y el tiempo corre en contra. Preguntado por las líneas rojas que ve en los programas de sus rivales, evita el choque frontal y sostiene que “en general todos son programas bastante coherentes”, aunque advierte de que echa en falta algunas propuestas clave.
Entre esas propuestas, destaca la creación de un Centro de Tecnificación en el Tiro de Pichón. Considera que sería una apuesta no solo de presente sino de futuro, de cara a la próxima renovación de la concesión, prevista aproximadamente dentro de siete años. Cree que este proyecto podría ser “un acicate” para asegurar que el RCRA mantenga esa concesión frente a posibles competidores privados, y recuerda que el club, “sin ánimo de lucro”, tiene como base el deporte, la vida social y la vida cultural. “La vida cultural tampoco se argumenta ni se menciona en las otras candidaturas”, lamenta, convencido de que hay “tantas cosas que podríamos hacer que creo que entre todos lo podríamos lograr”.
Sobre el equipo que le acompaña, subraya que todos son socios y que ha buscado perfiles con alta cualificación profesional. Enumera ingenieros, profesores mercantiles, expertos en distintas disciplinas y una mayoría de personas vinculadas a la universidad, muchos de ellos catedráticos. Además Albert explica que se trata de personas “con una trayectoria profesional importante” que quieren “trabajar y dar otro sentido a nuestro club”, sin desmerecer lo que se ha hecho hasta ahora, pero con la intención de abrir una etapa más participativa y cohesionada.
