Alicante

El servicio de mediación comunitaria, dependiente de la concejalía de Coordinación de Proyectos del Ayuntamiento de Alicante, está llevando a cabo labores de intermediación con las comunidades de propietarios de las 456 viviendas ubicadas en siete manzanas del barrio de Virgen del Remedio para conseguir el sí mayoritario al ambicioso proyecto de rehabilitación de viviendas, cofinanciado con fondos europeos en este enclave de la zona Norte de la ciudad.

"Este servicio, que está ubicado en la plaza de Argel, es un paso previo fundamental de información para los propietarios que tienen que votar en sus comunidades de vecinos la realización de las obras de rehabilitación", explica el concejal de Presidencia, Nuevas Tecnologías y Coordinación de Proyectos, Antonio Peral.

"Es necesario apoyar a estas comunidades para que se reúnan, voten y generen los documentos o actas correspondientes, ya que el servicio proporciona entre otros la asistencia de un abogado especializado en Ley de Propiedad Horizontal", añade el edil.

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Por otra parte, en unos meses se pondrá en marcha una oficina técnica, por parte del Patronato Municipal de la Vivienda, responsable de la ejecución del proyecto, sobre las obras a ejecutar para proporcionar información específica a los vecinos.

La rehabilitación de estos siete bloques se considera el buque insignia del segundo Plan Integral Barrios Zona Norte y supone una inversión aproximada de 15.263.427 euros, cofinanciada con 9.996.012 euros de fondos Next Generation. La llegada de los fondos la canalizan el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que aporta 9,3 millones, y la Generalitat Valenciana, que asigna otros 0,6 millones.

Los restantes 5 millones, hasta el total de inversión, los aportan el Ayuntamiento de Alicante (2,8 millones) y los propietarios (2,2 millones). La financiación que aporta el consistorio podría incrementarse al ser la administración responsable de aportar las cuotas de los vecinos en situación de desempleo y en situación de especial vulnerabilidad.

Obra municipal

La ejecución y control del proyecto corresponde al Ayuntamiento de Alicante, que también ha asumido las fases previas de llegada de la ayuda europea y lo que afecta al diseño, planificación, redacción del proyecto y licitación.

Las áreas que intervienen son el Patronato Municipal de la Vivienda, Infraestructuras y la concejalía de Coordinación de Proyectos, esta última responsable de obtener la subvención europea con cargo al Programa de Actuaciones de Rehabilitación a nivel Barrios del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que distribuye el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana junto a la Generalitat, y que tiene una dotación de 87,5 millones de euros para la Comunidad Valenciana.

La rehabilitación tiene cuatro fases de intervención entre 2023 y el 2026, y tres objetivos: la mejora energética de los edificios de viviendas, la sustitución de cubiertas y acometidas de instalaciones comunes, y la instalación de ascensores para dotar a las plantas de viviendas de accesibilidad.

Recreación de cómo quedará una zona peatonal.

Este proyecto supone "transformar totalmente el espacio urbano, mejorar el entorno, y especialmente los edificios y viviendas para mejorar la accesibilidad y eficiencia energética", ha dicho el concejal Antonio Peral, quien se ha mostrado "encantado de que el proyecto guste tanto porque demuestra que en el Ayuntamiento se saben hacer bien las cosas".

También supone "un salto cualitativo en la calidad de vida de los residentes y una gran mejora de sus viviendas", según José Ramón González, presidente del Patronato de la Vivienda.

Criterios de sostenibilidad

El Ayuntamiento de Alicante eligió un barrio en la zona de aplicación del Plan Integral de la Zona Norte del Ayuntamiento de Alicante, dando prioridad a los criterios de sostenibilidad. Los bloques seleccionados están ubicados en la parte sur, en contacto con la avenida Gastón Castelló, y fueron construidos en 1965. Constan de planta baja y otras cinco alturas y tienen cubiertas inclinadas de teja plana sobre cañizo.

El proyecto contempla la mejora de la envolvente con el forrado por el exterior de las fachadas, la colocación de doble ventana en todos huecos, y el aislamiento térmico de la cubierta, que conlleva una reducción del consumo energético del 50 %.

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Según la posición de los núcleos de escalera en cada bloque, mayoritariamente recayentes a fachada y el reducido espacio que ocupan, la previsión es instalar por fuera del edificio gran parte de los ascensores, con ocupación del espacio exterior. Por este motivo, será necesaria la elaboración de una ordenanza que estará disponible a finales de febrero. 

Por otra parte, se contempla la generación de una galería que permitirá renovar las acometidas a las viviendas, interfonos, e incluir la instalación de fibra para dotar de conectividad a las viviendas.