Alicante

Atrás quedan los años en los que la romería de la Santa Faz era arma política entre partidos y en seno mismo de las propias formaciones políticas. En un ambiente de absoluta cordialidad, los ocho kilómetros del camino hasta el monasterio han servido para que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig (PSPV-PSOE) ha compartido el paso con los líderes del PP alicantino y autonómico, el alcalde Luis Barcala y el presidente de la Diputación, Carlos Mazón.

Se han hablado poco, ya que a Puig se le podía ver todo el camino conversando con su conseller de Infraestructuras, Arcadi España, mientras que Mazón y Barcala hacían lo propio con el presidente provincial del PP Alicante y alcalde de Benidorm, Toni Pérez.

Tienen poco de lo que hablar antes de la reunión del próximo 3 de mayo, y por no coincidir, no coinciden ni en aficiones futbolísticas, que permiten una charla sin mayor trascendencia. Mientras que Puig es un declarado madridista, Mazón es un colé de corazón. 

En segunda y tercera fila, socialistas y populares se han mezclado menos. Las conselleras alicantinas del PSOE Carolina Pascual y una ya recuperada consellera de Sanidad, Ana Barceló, han hecho la romería por su cuenta, curiosamente a la derecha de la comitiva.

Las conselleras Ana Barceló y Carolina Pascual.

Tras ellas iba la directora general de Análisis y Políticas Públicas de la Generalitat, Ana Berenguer. Y preguntando a unos ya otros sobre la posibilidad de que una de las dos encabece la lista socialista por las municipales a partir de octubre, cada vez son menos los que confían en las especulaciones de inicio de mandato. 

Los diputados provinciales del PP, Sebastián Cañadas, Ana Serna, Juan de Dios Navarro, Bernabé Cano, Javier Sendra o Miguel Ángel Sánchez, casi a su misma altura, han elegido la parte derecha. Diputados autonómicos con José Juan Zaplana, José Antonio Rovira o Nando Pastor caminaban justo detrás.

Un instante en la peregrina de Santa Faz. Héctor Fernández Alicante

Quienes sí se juntaban eran los dirigentes de Cs con los de PP, como la vicepresidenta de la Diputación, Julia Parra, o su marido, el alcalde de Sant Joan, Santiago Román, que también caminaron en las primeras filas.

Los dirigentes de Vox, por su parte, iban buscando su hueco institucional allí por donde podían. Y es que como siempre, los peregrinos pugnaban por acercarse, al menos durante un rato, a la reliquia alicantina.

La guerra en Ucrania ha estado muy presente en una cita eminentemente religiosa. Y el propio Ximo Puig ha sido el primero en referirse a ella antes del comienzo de la peregrina. Palabras que ha repetido el nuevo obispo, José Ignacio Munilla -para el que era su primera incursión ya en el máximo cargo eclesiástico alicantino-, en el inicio de la romería.

La mayor parte de los dirigentes socialistas locales, no obstante, y como viene siendo tradicional, al igual que los de Compromís, han realizado una romería paralela, la "cívica" que sale antes que la imagen de Cristo plasmada por la Verónica.

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