Alicante

Bajo la premisa de que las familias habitualmente tienen un dinero fijo previsto para sus vacaciones, el comercio y la hostelería de Alicante ya cifran entre 1,3 y 5,4 millones de euros el dinero que perderán de aprobarse definitivamente la tasa turística que impulsa Compromís y para la que el PSPV-PSOE se ha puesto de perfil.

El cálculo que hacen es que si la tasa variará en entre 0,5 y 2 euros por persona y día, y las pernoctaciones en el último año prepandemia (2019) fueron un total de 2.713.475 en la ciudad, el resultado es esa millonaria pérdida de dinero.

La cifra es matizable ya que tiene un tope de 7 días, pero supondrá un importante golpe para los sectores económicos de la ciudad que vienen sobreviviendo como pueden durante estos dos últimos años con las restricciones sanitarias más severas de España.

A esto se le une la crisis inflacionaria que ya se está dejando notar en los negocios. Cada vez les cuesta más abrir sus locales por los pagos extra, fundamentalmente la electricidad, pero a la que se une una subida generalizada de precios de las materias primas con las que trabajan. 

Este mismo cálculo ya lo están haciendo otras ciudades turísticas como Benidorm. De ahí el tuit que lanzó el pasado 10 de abril el presidente de la Diputación que además es diputado de Turismo en la institución provincial, Carlos Mazón, respecto a Benidorm.

Como ha venido informando este diario, no todas las visiones desde el PSPV-PSOE son tan complacientes como la que mantiene, por ejemplo, el portavoz en la Cortes Manuel Mata con la líder nacionalista valenciana, Mónica Oltra.

El secretario autonómico de Turismo, el socialista Francesc Colomer, mantiene su rechazo. Afirmó que alberga "la esperanza de que en algún momento se rebobine esta historia y el desenlace no se produzca".

También la patronal turística más importante de la Comunidad, Hosbec, ha señalado que es "una burla" en "en el peor momento económico que está atravesando la economía valenciana, española y mundial en décadas".

"No se puede explicar esta actitud de continuar con la tramitación de una tasa turística que nadie quiere y que nadie va a implantar si no es desde el punto de vista de una élite acomodada que vive en un mundo irreal exento de dificultades", añadieron.

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