Alicante

La izquierda alicantina no podrá sacar rédito de su rechazo a la Ordenanza de Convivencia Cívica del Ayuntamiento de Alicante que pretende erradicar las mafias de la mendicidad y prostitución en la ciudad. La decisión del equipo de Gobierno de PP y Cs de celebrar el pleno de forma telemática ante la incidencia de la sexta ola de la pandemia de Covid-19, ha desatado el malestar de PSPV-PSOE, Cormpromís y Podemos.

Las tres formaciones han enviado un comunicado conjunto en el que califican de "incomprensible que Luis Barcala quiera aprobar la Ordenanza Cívica en un Pleno telemático", aseguran. Al tiempo, exponen que habían propuesto una sesión semipresencial "dada la trascendencia de la nueva norma".

El equipo de Gobierno municipal insiste en que "es una norma justa, útil, solidaria para hacer de Alicante una ciudad mejor y más segura que cuenta con un Plan de Inclusión Social. Una ordenanza muy necesaria y buena, que demandan los propios alicantinos, y con su aprobación vamos a resolver los conflictos ciudadanos, asegurar la convivencia y actuar contra las conductas incívicas y las mafias organizadas".

El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Francisco Sanguino, considera que "un tema tan trascendental como la aprobación de una ordenanza contra la mendicidad y prostitución no puede ser despachado por vía telemática como un mero trámite".

"No quisiera pensar que detrás de esta decisión de la Alcaldía hay un interés de sacar rédito político. Es sabido que nosotros nos oponemos a una ordenanza que es una ‘vergüenza’ y no quisiéramos pensar que este bipartito quiere poner más inconvenientes en el pleno. No podemos ofrecer esta imagen a la ciudadanía", indica el portavoz socialista.

Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos, Xavi López, afirma que "Barcala se va a Bruselas a reunirse con su partido para hablar mal de España. Mari Carmen Sánchez siempre ha estado al servicio de quienes han criticado cualquier restricción en los momentos más duros de la pandemia".

Y sin embargo, continúa, "se niegan a la semipresencialidad en los plenos. Se esconden detrás del plasma, como hacía Rajoy, para evitar la vergüenza de la ordenanza de la vergüenza. No quieren que veamos cómo votan con los ultras. Como le compran el argumentario a los intolerantes y cómo convierten esta ciudad en el experimento de las injusticias".

Natxo Bellido, portavoz del grupo municipal Compromís, asegura que "mientras la sociedad recupera la normalidad y el Ayuntamiento organiza eventos, Barcala y su bipartito pretende esconder detrás de una pantalla del ordenador la democracia local, y hacer plenos como presupuestos o el de la ordenanza de la vergüenza, de forma exclusiva telemática".

"No hay razones sanitarias, lo que quieren es desconectar a la ciudadanía de la política local, invisibilizar a la oposición y no veamos sus políticas de vuelta al pasado", añade el concejal nacionalista.

"Por ello desde Compromís, vamos a seguir defendiendo que la política municipal alicantina no sea la excepción a la recuperación de la presencialidad que se da en el resto de instituciones democráticas y el conjunto de la sociedad en el mundo laboral, escolar, cultural o turístico y festivo". 

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