Los nombres de las calles en la Comunitat Valenciana mantienen todavía heridas abiertas de hace tres siglos. José Ramón Chirivella, presidente de la asociación Juristes Valencians, ha alzado la voz contra la permanencia del nombre de Felipe V en el callejero de varios municipios alicantinos. Un tema que ha llegado a polémica política por su alternativa en uno.
Para Chirivella, mantener el reconocimiento al primer rey de la dinastía Borbón que, tras la cruenta guerra de Sucesión, abolió los Furs valencianos es una contradicción histórica insalvable. "Es el momento de quitar de una vez de las calles del territorio valenciano al rey que destruyó su legado jurídico e histórico", afirma con contundencia en la entrevista a EL ESPAÑOL.
El presidente de la entidad jurídica considera que se está honrando a "un personaje funesto para la identidad valenciana". Chirivella recuerda que Felipe V fue el responsable directo de anular las instituciones y la tradición del pueblo valenciano tras la Guerra de Sucesión que se alargó de 1701 a 1713.
"Fue el culpable de anular absolutamente nuestra manera de ser, nuestras instituciones y nuestras tradiciones", subraya el jurista. Por ello, ve "triste e injustificable" que pueblos que hoy reivindican su autogobierno sigan manteniendo placas con su nombre.
En la provincia de Alicante, el foco se centra especialmente en tres localidades: Banyeres de Mariola, Crevillent y El Pinós. Según Chirivella, es una situación "extraña" que estos municipios, de marcada identidad valenciana, no hayan dado el paso todavía.
En Banyeres de Mariola, la polémica ha saltado recientemente tras la propuesta del alcalde de Compromís, Josep Sempere i Castelló, para renombrar la calle Felipe V como País Valencià. Chirivella lamenta que la falta de consenso político haya frenado el cambio, aunque él mismo sugirió alternativas con mayor arraigo histórico.
"Yo insistí en que sería conveniente un nombre que no ofreciera dudas sobre la motivación, como Jaime II, el rey que integró el sur del Reino en las tierras valencianas", explica el presidente de Juristes Valencians. Lamenta que la división política haya impedido una "propuesta unánime" en el pleno municipal.
Chirivella es especialmente crítico con los argumentos que justifican mantener el nombre por tradición. "Igual que nadie mantendría en Alemania calles dedicadas a ciertos personajes, como valencianos, Felipe V es sinónimo de perder todo lo contrario de lo que somos", argumenta comparando la gravedad del daño histórico.
Desde Juristes Valencians se apela directamente a los alcaldes de estas localidades para que actúen con coherencia. "No se puede celebrar el aniversario de Jaume I, el fundador del Reino de Valencia, y al mismo tiempo mantener calles al hombre que borró su legado", insiste Chirivella a propósito del 750 aniversario que se recuerda este 2026.
El jurista recalca que no se trata de una cuestión de "sectores antiautonomistas", sino de dignidad histórica. Para él, es incomprensible que en municipios donde se defiende la independencia municipal y el derecho civil valenciano, se siga rindiendo pleitesía al "culpable de la pérdida de nuestras libertades".
"Pedimos coherencia a los alcaldes y alcaldesas, porque este tema no es una cuestión menor, es una cuestión de identidad y respeto a nuestra historia", concluye Chirivella, quien espera que la presión social y cultural acabe por retirar al primer Borbón de las placas de Alicante.
