El PSPV-PSOE ha clausurado esta mañana su Conferencia Política de dos días para impulsar la candidatura de la ministra Diana Morant (que todavía no ha dejado el cargo) a la presidencia de la Generalitat Valenciana. Un "chute" ideológico con el que la secretaria general del PSPV-PSOE y titular de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de Pedro Sánchez pretende armar un corpus de argumentario ante la contienda con el actual presidente Juanfran Pérez Llorca en mayo de 2027. Y entre sus promesas clave, en el cónclave socialista de Alicante, la exalcaldesa de Gandía ha prometido como medida estrella "intervenir el mercado de la vivienda".
El PSOE ya tiene experiencia en este tipo de políticas que han supuesto una drástica caída de la oferta de vivienda en Cataluña, con Salvador Illa en el Gobierno. Así, la dirigente socialista ha endurecido el discurso en materia inmobiliaria al asegurar de forma tajante que en su partido "ya no caben las medias tintas".
Por ello, Morant ha prometido que, si alcanza el Consell, aplicará medidas contundentes sobre los precios: "Vamos a intervenir el mercado de la vivienda. Vamos a tocar el precio". Asimismo, la ministra ha aseverado que impedirá que la vivienda pública termine en manos ajenas, afirmando que "no vamos a volver a permitir que la vivienda de protección pública o de protección oficial se la repartan entre ellos como ha hecho el PP".
A este compromiso ha sumado la creación de un plan de choque contra la especulación inmobiliaria asegurando que la región será "la primera comunidad con un plan anti fondos buitre para decirle a la familia Aznar que si quiere hacer negocio no va a ser en esta comunidad, que se busque otra". A lo que añadió: "hoy firmamos el contrato social de que no va a haber casas sin gente ni gente sin casas".
En el ámbito sanitario, Diana Morant ha situado la reducción del tiempo de espera de los pacientes como el objetivo central de su gestión. La secretaria general del PSPV-PSOE ha calificado de inaceptable la demora en la atención médica y ha defendido que "en sanidad, la prioridad número uno es acabar con las listas de espera, porque la enfermedad no espera a que tengas la cita con tu médico, no espera que tengas un diagnóstico, no espera".
Para atajar esta situación, ha detallado una serie de reformas estructurales orientadas al refuerzo del personal y a la reapertura continua de las instalaciones asistenciales, proclamando que "lo vamos a hacer reforzando plantillas para que puedan atender más y mejor a la gente. Vamos a tener los hospitales abiertos todo el día. Se acabó que los hospitales cierren a las dos del mediodía y que en verano se pierda la sanidad pública".
La candidata socialista con el ministro de Hacienda, Arcado España, también valenciano.
Del mismo modo, la líder socialista ha garantizado el blindaje del sistema de salud frente a la gestión privada mediante una nueva norma, asegurando que "vamos a aprobar una ley para que nunca más en la Comunitat Valenciana la sanidad pública pueda ser privatizada y el dinero vaya a los amiguitos de siempre".
La educación ha ocupado también un espacio destacado en la intervención de la candidata, marcando como eje prioritario una ley de equidad que cubra desde las primeras etapas formativas hasta las aulas universitarias. Morant se ha comprometido a implementar iniciativas inmediatas respecto al cuerpo docente y a la cantidad de alumnos por aula, anunciando que "tomaremos dos medidas urgentes para el principio de curso del año que viene: una, bajar las ratios para que nuestros niños y niñas tengan la suficiente atención y una educación de calidad, y la segunda, el aumento de plantillas".
Además, ha defendido el legado del plan de infraestructuras educativas de los ejecutivos del Botánico de Ximo Puig, declarando su intención de recuperar el Plan Edificant tras acusar al actual Consell de paralizarlo y prometió educación gratuita desde los 0 años, algo que ya implantó el popular Carlos Mazón en su primer año de gobierno. En su discurso, Morant ha enfatizado el papel de la enseñanza pública como ascensor social para romper la brecha de clase en el acceso a las profesiones de mayor prestigio, remarcando que "hace demasiados años que algunas profesiones solo son ocupadas por los hijos de quienes tienen los bolsillos llenos como jueces, fiscales o médicos".
Esta afirmación concuerda con los intentos del Gobierno de Pedro Sánchez de atribuir al lawfare la investigación de todas las causas judiciales emprendidas sobre su entorno político y familiar más inmediato. De ahí que una de las mesas de la conferencia se haya dedicado a este asunto.
Por último, en lo relativo a la financiación autonómica y a la recepción de recursos del Estado, Diana Morant ha criticado la postura reticente del PP de no sumarse al modelo desigual que beneficia a Cataluña sobre el resto de comunidades. La secretaria general ha ironizado sobre los prejuicios ideológicos vertidos habitualmente contra su formación política y ha recurrido al respaldo de la patronal para legitimar la propuesta económica de su espacio político, recordando que "Boluda no es sospechoso de ser rojo, comunista o masón, como somos el Partido Socialista". ¿Un lapsus? Seguramente los socialistas actuales no saben que la socialdemocracia rompió con el comunismo en la Tercera Internacional, allá por 1919.
A partir de este lapsus, la ministra de Ciencia y Universidades ha reclamado la necesidad de aceptar los fondos previstos para el territorio valenciano y ha cargado contra la negativa pública de los frente a los apoyos que, según ha denunciado, manifiestan en privado: "El Consell debería aceptar los 3.700 millones de euros que está poniendo en la mesa el gobierno de Pedro Sánchez. En público los discursos son una cosa, pero en privado el Consell dice que ojalá se apruebe este modelo de financiación, pero que lo apruebe el Partido Socialista y sus socios".
