En la carrera por la transición del vehículo de combustión al eléctrico, España sigue por detrás de vecinos europeos como Alemania o Francia.
Mientras algunos conductores cuestionan la disponibilidad de puntos de carga en España, otros países europeos han desarrollado redes capaces de atender a cientos de vehículos de forma simultánea.
Es el caso de Francia, donde el creador de contenido especializado en movilidad eléctrica Carlos González ha podido documentar la brecha entre el sistema francés y el español.
González, madrileño afincado en Alicante, lleva años divulgando contenidos sobre vehículos eléctricos a través de su canal de YouTube, TestCoches, y analizando las prestaciones y las infraestructuras asociadas a este tipo de movilidad.
Durante su visita a Disneyland París se encontró con un aparcamiento cubierto en buena parte por paneles solares y una amplia red de puntos de recarga.
"Estamos en Disneyland París y absolutamente todo el parking está repleto de placas solares", explica en uno de los vídeos publicados en su canal.
"También tienes nada menos que 500 cargadores para coches eléctricos que son, por supuesto, de carga lenta", señala. Los puntos están distribuidos por diferentes zonas del aparcamiento, incluidos los espacios situados más próximos a la entrada del parque.
El servicio tiene un coste de 0,40 euros, según explica el creador de contenido, que reconoce que el precio no es especialmente bajo. Sin embargo, pone el foco en la dimensión de la infraestructura: "A mí que haya 500 cargadores me parece una barbaridad".
La instalación fotovoltaica constituye otro de los elementos diferenciales y que permiten desplegar una infraestructura de esta magnitud. Según detalla, los paneles instalados sobre el aparcamiento tienen una potencia de 36 MW, aunque su producción representa únicamente el 17 % del consumo total del parque.
Durante su visita a Francia, probó la infraestructura de recarga de alta potencia gestionada por TotalEnergies, que contaba con varios cargadores capaces de alcanzar los 300 kW de potencia máxima, además de otros ocho puntos con una potencia de hasta 150 kW.
El área incorpora también servicios adicionales para los conductores, como espacios para limpiar los cristales y las alfombrillas, aspiradores para el habitáculo y papeleras.
"Con diferencia es una de las estaciones de carga más locas, más bestias que he visto", afirma González al mostrar las instalaciones.
El experto sostiene que el viaje pierde en dificultad en cuanto se deja atrás la frontera española.
González afirma que "tristemente desde que sales de España en adelante la situación solo va mejorando y mejorando".
"En España es verdad que tenemos varios proveedores muy destacados, pero a medida que sales de España es todavía mejor", resume.
