Alicante
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Este 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, la esclavitud del siglo XXI que sigue afectando a miles de personas en todo el mundo, también en España y también en Alicante, donde las víctimas son explotadas en casas convertidas en prostíbulos de la Marina Alta o en fincas agrarias de la Vega Baja donde trabajan de sol a sol en condiciones tercermundistas.

Con motivo de la efeméride, la asociación FIET, que tiene su sede en la ciudad de Alicante, ha compartido el balance del Teléfono de Ayuda contra la Trata, una línea pionera en España que lleva cuatro meses en funcionamiento para romper las cadenas de la explotación humana y dar una salida a las víctimas.

El servicio funciona como un canal de ayuda, asesoramiento y derivación para víctimas que temen acudir directamente a las autoridades, logrando ya un alto porcentaje de llamadas vinculadas a casos reales que han encontrado en la organización un salvavidas al que agarrarse tras caer presas de las organizaciones criminales que las captan.

Ezequiel Escobar, director ejecutivo de la organización, señala a este diario que el número "ha funcionado" y que, desde abril, ya han recibido 45 llamadas, en las que se incluyen sospechas de casos de trata, peticiones de otras organizaciones y formaciones, siendo el 70 % de los casos llamadas directamente relacionadas con la trata de personas.

Es un teléfono gratuito, anónimo, que va a estar disponible las 24 horas del día, todos los días de la semana y todos los días del año. Está inspirado en el hotline del proyecto Polaris, en Estados Unidos, y permite a las personas en situación vulnerable obtener información y ayuda de manera anónima, confidencial y segura.

Así, está conectado con las autoridades y con otras 10 asociaciones que, a su vez, también pueden derivar sus llamadas a los especialistas de FIET, creando una red nunca antes vista en España.

"Muchas de las víctimas actuales, que provienen principalmente de Colombia, Venezuela y Paraguay, no quieren interponer una denuncia inmediatamente porque no tienen confianza en la policía o tienen miedo a ser deportadas", lamenta Escobar.

"El teléfono de la policía es súper importante, pero es un canal exclusivo para denunciar. Por otro lado, los teléfonos 24 horas de las entidades son exclusivamente para las emergencias relacionadas con sus propios servicios. Nuestro teléfono, en cambio, sirve para comunicar situaciones de sospecha, buscar recursos, reportar ofertas fraudulentas, responder dudas y derivar casos tanto a otras entidades colaboradoras como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", explica.

Motor antitrata

Además del apoyo telefónico, la organización utiliza un sistema de verificación para detectar ofertas de empleo fraudulentas y prevenir situaciones de explotación laboral y sexual a través de un motor de búsqueda antitrata.

El director ejecutivo del proyecto indica que su motor propio de verificación es capaz de navegar entre múltiples ofertas y detectar aquellas con alto riesgo de explotación por su opacidad o condiciones sospechosas.

"Hemos notado que una gran parte de las víctimas llegan engañadas a través de ofertas que parecen irresistibles (por ejemplo, para trabajar en limpieza o en hostelería) dirigidas a personas en extrema vulnerabilidad".

"Luego se encuentran en situaciones de explotación, con deudas y donde tienen que estar disponibles 24/7. Cuando detectamos esto, mapeamos el riesgo, avisamos a la persona perjudicada e intercambiamos la información con las fuerzas del Estado y las entidades con las que trabajamos en red", sostiene.

Pese a estos esfuerzos, desde FIET denuncian que cada vez hay más casos de trata en Alicante y en España y ponen el foco en la necesidad de una ley integral contra la trata.

"El principal problema es que la trata es un delito semipúblico en España; si no hay una víctima que denuncie formalmente, no hay una investigación policial. Por eso, pedimos una ley que ofrezca asistencia a las víctimas, unifique los dispares criterios que existen según la comunidad autónoma, persiga la actividad de explotación y aplique medidas de sensibilización para evitar que la demanda siga creciendo", destaca.

Y es que España sigue siendo un paraíso para estas organizaciones criminales al ser un país que se encuentra en el podio de demanda de prostitución, lo que fomenta la proliferación de pisos y chalets ilegales con mujeres en régimen de semiesclavitud. Siendo la explotación sexual el sector preferido de los tratantes.

En los últimos años, la Guardia Civil y la Policía Nacional ha liberado a decenas de mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente por mafias que, en muchos casos, las drogaban para mantener relaciones sexuales durante largas jornadas, les exigían la mayor parte del dinero que obtenían y las tenían recluidas en habitaciones donde convivían hacinadas.

"El reto principal es dejar de ser un país de tránsito, destino de trata y demanda de prostitución, al nivel de Puerto Rico o Tailandia. Necesitamos que no se admita la mercantilización del cuerpo de personas vulnerables", añade.

Para ello hace falta "una respuesta política clara, invertir en la educación de las generaciones más jóvenes y lograr una unidad similar a la que consiguió el primer pacto de Estado contra la violencia de género en 2004, para luchar de forma abolicionista y erradicar tanto la oferta como la demanda", concluye Escobar.