Lo que comenzó como una remodelación urbana común y corriente en unas calles de Elda ha terminado convirtiéndose en uno de los hallazgos patrimoniales más importantes de los últimos años en la provincia de Alicante.
El Ayuntamiento de Elda ha abierto al público el refugio antiaéreo de la Guerra Civil localizado bajo la Plaza de Arriba, una infraestructura subterránea de más de 400 metros de longitud que permaneció oculta durante casi nueve décadas y que fue descubierta de manera fortuita mientras se ejecutaban las obras de reurbanización de la plaza.
Tras varios meses de trabajos de conservación y musealización, el espacio puede visitarse desde septiembre convertido en un centro de interpretación sobre la Guerra Civil y la memoria histórica, con un recorrido didáctico e inmersivo que permitirá conocer cómo se protegía la población civil de los bombardeos.
El hallazgo sorprendió incluso a los propios arqueólogos. Aunque existían indicios obtenidos mediante georradar de que podía haber estructuras bajo el subsuelo, nadie esperaba encontrar un refugio de semejantes dimensiones ni, mucho menos, en un estado de conservación tan excepcional.
La galería principal se encuentra a unos diez metros de profundidad y supera los 400 metros de longitud, con varios ramales que se dirigen hacia la iglesia de Santa Ana, la Plaza del Ayuntamiento y la calle de la Purísima. Se trata, según los técnicos municipales, de uno de los refugios antiaéreos más grandes conservados en toda la comarca del Medio Vinalopó.
Uno de los aspectos que más llamó la atención tras su descubrimiento fue el excelente estado de las bóvedas y de buena parte de la infraestructura original. En el interior todavía se conservan los antiguos respiraderos cerámicos y restos de la instalación eléctrica utilizada durante la contienda. Incluso apareció un ladrillo firmado y fechado en febrero de 1938, además de diversos objetos que, según los arqueólogos, probablemente pertenecieron a los obreros que participaron en su construcción.
Un recorrido por la memoria
El proyecto presentado por el Ayuntamiento de Elda ha ido mucho más allá de la simple recuperación arquitectónica del refugio. La actuación ha incluido la limpieza especializada de las galerías, el saneamiento de los muros de mampostería y las bóvedas, la eliminación de humedades, la consolidación estructural y la adecuación de los accesos para garantizar la seguridad de los visitantes.
A ello se suma una completa musealización del recorrido mediante paneles explicativos, imágenes históricas, esquemas técnicos y material gráfico que contextualizan tanto la construcción del refugio como la vida cotidiana de la población durante la Guerra Civil.
El espacio incorpora además recursos interactivos y un sistema de sonorización diseñado para ofrecer una experiencia inmersiva, transformando las galerías en un aula permanente sobre la protección de la población civil y la memoria colectiva.
