Alicante
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Cada vez mueren más migrantes en las aguas que bañan la Costa Blanca, Murcia y Baleares. Tan solo en los cinco primeros meses de 2026 se han contabilizado 507 fallecidos, o lo que es lo mismo, un muerto cada siete horas en la ruta argelina.

Este cruce concentra el mayor número de tragedias en lo que va de año y supera por primera vez las 500 víctimas documentadas en cinco meses, un 54,6 % más que en el mismo período del año anterior, según el informe Monitoreo del derecho a la vida en la frontera occidental Euroafricana de Ca-Minando Fronteras.

El colectivo advierte que desde 2025 se produce la continuidad de un patrón recurrente: el hallazgo de personas fallecidas en la costa, muchas de ellas en un estado que indica un ahogamiento reciente.

Tres de estas víctimas que intentaron llegar desde el norte de África a Alicante fueron el menor y los dos adultos hallados sin vida en aguas de la provincia el pasado mes de abril.

Sus cadáveres fueron recuperados en avanzado estado de descomposición y procedían del naufragio de una patera.

El primer cuerpo en ser encontrado fue el de un hombre de origen subsahariano frente a la costa de la localidad de El Campello. Frente al cabo de las Huertas y a primera hora se localizó el cadáver de un menor que llevaba chaleco salvavidas y, posteriormente, el de una mujer cerca de la isla de Tabarca.

Los cuerpos son la prueba visible de una problemática en la que, en la mayoría de los casos, los cadáveres nunca llegan a tierra y son tragados por el Mediterráneo.

Los naufragios de estas precarias embarcaciones se producen por múltiples factores, como la falta de provisiones y medidas de seguridad, los temporales, la violencia dentro de las embarcaciones y la precariedad de las mismas.

Una de las últimas llegadas a la provincia fue la de una embarcación con 24 migrantes a bordo que llegó el pasado 2 de junio a la playa de la Fossa de Calp ante el asombro de los vecinos.

Ruta a Baleares

Sin embargo, dentro de la ruta argelina, cuyos puntos de salida se concentran en Orán y en las costas colindantes, las Islas Baleares superan a la Comunitat Valenciana en número de llegadas.

A pesar de ser una ruta más peligrosa, la llegada de pateras a las playas de la Comunitat Valenciana se frenó en seco en 2025, reduciendo la cifra a la mitad respecto a años anteriores, por la explosión de la peligrosa y opaca ruta hacia Baleares.

Tanto es así que las islas superaron a Canarias como principal destino de los migrantes el pasado año, con 7.300 migrantes y más de 1.000 muertes, y dejaron a la provincia en sus cifras más bajas de la última década, con 340 personas rescatadas, según datos de Cruz Roja.

El aumento del control en la ruta canaria hace que las mafias asuman mayores riesgos a cambio de una mayor opacidad y opten por lanzarse a las aguas del Mediterráneo con dirección a Baleares o a cualquier punto del sureste español.

Durante estos recorridos, las embarcaciones pueden desviarse de su rumbo original y acabar en las costas alicantinas, como fue el caso de la embarcación rescatada en mayo de 2025 frente a Xàbia el pasado año tras dos semanas a la deriva después de un fallo en el motor. Cuatro de sus tripulantes murieron en la travesía y fueron arrojados por la borda.

Con la consolidación de esta ruta, cada vez más pateras llegarán a la Costa Blanca arrastradas por el Mediterráneo o como segunda opción debido al refuerzo de la vigilancia.

El informe también señala que el factor de mayor preocupación identificado sigue siendo "la insuficiencia de la respuesta ante las alertas emitidas, que continúa siendo irregular y tardía". La ausencia de protocolos conjuntos operativos con Argelia agrava esta situación, generando un vacío institucional que condena a múltiples casos de desaparición a quedar sin búsqueda ni investigación.

Otras rutas

En términos absolutos, la ruta canaria, con 635 víctimas, sigue siendo la más mortífera de la Frontera Occidental Euroafricana, a pesar del viraje de las pateras hacia Baleares.

En cuanto a las otras rutas analizadas entre enero y mayo, las víctimas en el Estrecho casi se duplican, pasando de 52 a 99, lo que supone un aumento del 90,4 %.

Mientras, la ruta de Alborán, que tiene como destino Andalucía, presenta el menor volumen de casos documentados, con 28 fallecimientos.