La preocupante radiografía criminal de la provincia de Alicante que refleja el Ministerio del Interior la sitúa como una de las regiones donde más subió la criminalidad en España en 2025.
El territorio alicantino ha aumentado sus delitos en 15 de las 16 categorías y subcategorías que recoge el balance, reduciendo solo el número de homicidios.
Esto la coloca como la novena provincia donde más aumentan las infracciones, con un incremento general del 6,3 % y subidas de dos dígitos en muchos de los delitos más graves.
En total, el pasado año se registraron más de 91.250 casos, mientras que un año antes, en 2024, no llegaban a 87.000.
Mientras que en 2024 parecía que se había controlado la espiral delictiva, reduciendo un 0,7 % los delitos respecto a 2023, en 2025 se ha vuelto a posicionar como uno de los peores ejemplos de seguridad de toda España.
Sindicatos de la Policía Nacional, como Jupol, llevan años denunciando la falta de medios y de agentes para frenar esta oleada delictiva.
"En España, en general, la subida es de un 0,8 %. Aquí estamos seis veces por encima de la media nacional. Las agresiones sexuales con penetración han subido un 23 %, y los homicidios y asesinatos en grado de tentativa, un 20 %. La violencia es cada vez mayor en las calles", denuncia su secretario provincial, David García.
En el lado opuesto, la única categoría que desciende es la de homicidios dolosos y asesinatos consumados, que cae un 23,8 %, pasando de 21 a 16 muertes.
Por otro lado, también se registran aumentos de dos dígitos en los secuestros, con un 12,5 % más que el año anterior, y en los delitos graves y menos graves de lesiones y riñas tumultuarias, que suben un 11,3 %.
En el caso de los delitos contra la libertad sexual en su conjunto, el incremento es del 8 %, mientras que el resto de delitos sexuales avanzan un 3,7 %.
Entre los delitos patrimoniales, los hurtos crecen un 7,1 %, mientras que las sustracciones de vehículos y el resto de la criminalidad convencional registran ambos un aumento del 4,4 %.
Por su parte, los robos con violencia e intimidación suben un 4 %, y los robos con fuerza en domicilios lo hacen un 3,8 %. El tráfico de drogas se eleva un 3,7 %.
Los delitos aumentan más allá de las calles y también rompen récords en el ámbito digital.
La ciberdelincuencia mantiene su ascenso imparable año tras año y crece un 11,7 %.
Destaca especialmente la subida de los llamados "otros ciberdelitos", que aumentan un 16,6 %, y de las estafas informáticas, que crecen un 10,9 %, consolidando el fraude online como uno de los principales desafíos en materia de seguridad.
