Alicante

Un grupo criminal especializado en el cultivo de plantaciones de marihuana en inmuebles de las localidades alicantinas de Elda y Petrel para su posterior venta en grandes cantidades ha sido desarticulado por la Policía Nacional.

Cinco personas han sido detenidas por formar parte de la banda de tráfico de drogas gracias a las investigaciones de la Policía, que comenzaron en octubre del año pasado tras la sospecha de que podía haber plantaciones en Petrer.

Los agentes, tras confirmar que dichas informaciones eran ciertas, solicitaron una orden de entrada y registro que resultó en el desmantelamiento de cuatro plantaciones de esta droga. El grupo criminal, una vez cultivada la marihuana en el interior, las vendía a gran es cala, "posiblemente a nivel nacional e internacional", señala la Policía Nacional.

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Además, las plantaciones estaban enganchadas ilegalmente a la red pública de suministro eléctrico. "El grupo utilizaba un sistema de plantaciones cíclicas para no quedarse nunca sin existencias de la droga, lo que demuestra el alto grado de sofisticación en las plantaciones", explica el cuerpo policial.

La industrialización de los cultivos hacía que estuvieran dotadas de un sistema de aire acondicionado, sistema de extracción con filtros, sistema hidropónico y de iluminación led "muy sofisticado y a la vanguardia", así como esquejes para la renovación de la cosecha recolectada.

Para evitar ser descubiertos, los inmuebles estaban dotados de grandes medidas de seguridad, con puertas acorazadas y sistemas de video vigilancia. Contaban con una maquinaria para la separación y secado de los cogollos de manera industrial, lo que denotaba la gran cantidad de plantas de marihuana que se podían procesar y preparar para su distribución.

Otro de los aspectos a destacar es la intervención de una escopeta marca Stinger, con culata extensible, municionada y con un cartucho en la recamara lista para hacer fuego. El arma estaba localizada en una de las plantaciones y que utilizaban los miembros del grupo criminal para procurarse seguridad y protección ante posibles robos por parte de otros delincuentes, lo que en argot policial se denominan "vuelcos" o para otros hechos delictivos, "lo que demuestra la peligrosidad de los detenidos", resalta la Policía.

Los detenidos, cuatro varones y una mujer, de entre 33 y 63 años de edad, han sido imputados por delitos de tráfico de drogas, pertenencia a grupo criminal y defraudación de fluido eléctrico. Fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de la localidad de Elda, que decretó el ingreso en prisión de dos de los arrestados quedando el resto en libertad con medidas cautelares.