Alicante

La contrata de limpieza de Alicante generó unos beneficios empresariales de 13,6 millones de euros a UTE Alicante, la empresa formada por FCC, Ferrovial y Enrique Ortiz, desde el momento de su adjudicación (año 2013) hasta el 2018. Así se refleja en una auditoría a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, y en la que se especifica que el importe neto de la cifra de negocios en ese primer periodo de cinco años fue de 190.840535,10 euros.

En concreto, esta documentación especifica año a año las ganancias que tuvo UTE Alicante, así como la rentabilidad por ejercicio. El más lucrativo fue 2017, cuando gobernaba en la ciudad un tripartito de izquierdas (PSOE, Guanyar y Compromís), con un 10,42% de rentabilidad y 3.783.824,78 euros de ganancias. El gasto del Ayuntamiento en la contrata era de más de 30 millones de euros por anualidad.

El segundo fue 2018, año en el que el PSOE gobernó en solitario hasta el mes de abril, y posteriormente Luis Barcala (PP) accedió a la Alcaldía gracias al voto de la tránsfuga de Guanyar Nerea Belmonte. En ese ejercicio la rentabilidad fue del 9,67%, y UTE Alicante ganó 3.574.101,55 euros.

El tercer año con más ganancias relativas fue el primero (2013), con un 9,19%, aunque el importe de la cifra de negocio fue un tercio de lo habitual (el servicio se adjudicó en el mes de septiembre), por lo que el beneficio ascendió a poco más de un millón de euros.

El ejercicio menos lucrativo fue 2014, con un 3,48% de rentabilidad, y a partir de ahí fue en aumento hasta llegar al 10,42% de 2017.

En total, durante los primeros cinco años de contrato UTE Alicante tuvo un beneficio de 13.667.343,66 euros y una rentabilidad media del 7,16%, según señala la auditoría. El periodo fiscalizado finaliza en 2018, a pesar de que la duración del contrato era de ocho años (finalizaba en 2021).

Un contrato controvertido

El contrato de limpieza de Alicante se adjudicó en el año 2013, con un Gobierno del PP, en un momento especialmente crítico para las arcas municipales. Los enormes sobrecostes que había provocado el anterior servicio de limpieza y recogida de basuras motivó la solicitud de dos préstamos por 70 millones en total en los años 2011 y 2012 con el aval del Estado, así como la Intervención del Gobierno en las cuentas municipales.

La única empresa que se presentó al concurso fue UTE Alicante, una unión de las empresas FCC, Ferrovial y Cívica (del promotor Enrique Ortiz). Estos tres socios habían gestionado también el anterior servicio (que salió a concurso en 2001), pero bajo el paraguas de la compañía Inusa. De hecho, Inusa y UTE Alicante son prácticamente lo mismo, aunque en la segunda Ortiz había ganado más peso en el accionariado.

El proceso de adjudicación fue controvertido porque el ingeniero que había redactado el pliego, Sebastián Chicote, emitió un informe en el que consideraba que la oferta presentada por Ortiz y sus socios podría ser baja temeraria.

El motivo es que la empresa justificaba su oferta prometiendo unas cifras de absentismo (del 5,45%) muy difíciles de cumplir. Finalmente el Ayuntamiento decidió dar luz verde a la adjudicación, aunque, tal como predijo Chicote, la compañía ha incumplido sistemáticamente el absentismo comprometido. 

Actualmente la adjudicación del nuevo servicio está pendiente, aunque se hará de manera distinta a los anteriores: el equipo de Gobierno (PP y Cs) ha dividido en dos la contrata: empezará por la limpieza viaria y recogida de basuras y luego vendrá el del centro de tratamiento de residuos. El técnico encargado de redactarlo será Chicote. 

Tal como informó EL ESPAÑOL, el promotor Enrique Ortiz se está planteando no concurrir al primer contrato y centrarse en el segundo, el de la gestión de la planta de residuos de Fontcalent, pero en solitario. 

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