Mundial de Fórmula 1

Lewis Hamilton también la lía en Auckland: una Harley, un vídeo-selfie y la policía

El campeón del mundo de Fórmula 1 se grabó en una autopista mientras conducía su motocicleta. La multa apenas asciende a 80 dólares.

Imagen del vídeo que Lewis Hamilton colgó en la red social.

Imagen del vídeo que Lewis Hamilton colgó en la red social.

Que a Lewis Hamilton le gusta la velocidad es obvio. Que le gusta conducir cualquier vehículo, también. Que las dos condiciones anterios suelen unirse para causarle problemas con la policía allá donde va es más que una realidad. El campeón del mundo de Fórmula 1 está en Auckland antes del inicio del Mundial este domingo en Australia y ya ha dejado su impronta en las carreteras neozelandesas.

El británico se ha grabado con su propio teléfono móvil mientras conduce una Harley-Davidson y, no contento con ello, ha colgado dos vídeos en la red social Snapchat en los que presume de aquello de 'me gusta conducir'. Lo que probablemente no esperaba es que la policía neozelandesa rastrease la red y se encontrara con sus correrías.

La utilización, en cualquiera de sus opciones, de los teléfonos móviles mientras se conduce fue prohibida en noviembre de 2009 en el país austral, por lo que un portavoz de la policía confirmó que adoptarán "una postura severa ante cualquier actividad que ponga en riesgo indebido la vida de cualquier persona en la carretera". Sin embargo, según publica el diario australiano The Age, la policía ha declinado cualquier actuación contra el piloto.

"El vídeo no nos aporta ninguna prueba concluyente de que se haya producido el delito", ha informado la policía en una comunicado posterior, donde recuerda que "la policía se toma muy en serio el asunto de la utilización de los teléfonos móviles durante la conducción".

Hamilton respirará tranquilo, pues se ha librado de la multa que estipula la ley neozelandesa, que son 80 dólares, aunque esta no es la primera vez que el británico tiene problemas con la ley a consecuencia de su gusto por los coches y la velocidad. Ya en 2007, en Francia, le retiraron el carnet y su coche fue incautado cuando le detuvieron a 196 km/h por una autopista. En 2010, también en Australia, fue acusado multado con 500$ por "perder el control del vehículo intencionadamente". Y en noviembre 2015 tuvo un accidente en las calles de Montecarlo del que él mismo informó por las redes sociales.