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Mayoral, otro delantero emigrante o el nuevo Raúl

El canterano se ve inmerso en un debate nada nuevo en el Real Madrid. O ser el que, por fin, herede al 7 blanco o, como hicieron todos sus antecesores, acabar saliendo del club. 

Borja Mayoral en el partido ante el Levante

Borja Mayoral en el partido ante el Levante Getty Images

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Borja Mayoral vive una situación totalmente nueva para él, pero para nada diferente para su club. La irrupción del joven de Parla conlleva la ilusión del aficionado madridista que ve en él, como hizo con tantos otros, la ilusión del jugador que nace y se hace en el Real Madrid y que acaba llegando al primer equipo con los valores que se inculcan en su cantera. Es decir, ven al nuevo Raúl.

El joven, que poca culpa tiene de esto, no debe ser ajeno a lo que se le viene encima, al contrario, tendrá que vivir con ello. El Bernabéu se ilusiona rápido cuando ve a un canterano explotar, sin percatarse quizás de que eso ya ha pasado en infinidad de ocasiones. 

¿Será Borja Mayoral el definitivo heredero de Raúl? Resulta muy temprano para asegurarlo. El madrileño, de solo 18 años, ha completado su mejor semana, con un espectacular gol ante el Manchester City en la Youth League, su debut en el derbi madrileño y su (no) gol ante el Levante (se lo dieron a Mariño en propia puerta). Es indudable que pinta bien, ya lo hizo en verano siendo el pichichi del Europeo sub-19 que ganó España, pero ni él ni su situación se diferencian mucho de algunos de sus antecesores.  
Desde que Raúl González Blanco se fue del Real Madrid (verano de 2010), son muchos los que buscan a alguien que herede lo que el 7 representaba. Pero también desde antes aparecieron otros 'Raules', aquellos jóvenes, y delanteros, que crecieron en el club y que aparecieron como abanderados de los canteranos que pueden triunfar en el primer equipo. Aquí recordamos a algunos de ellos.

Los recientes: Morata y Jesé

En todo este largo tiempo en busca del nuevo estandarte de la cantera, uno fue, sin duda, el que más destacó y el que acabó siendo el mejor en estos veinte años: Álvaro Morata. El madrileño no cuajó en el Bernabéu, más por la competencia (primero Higuaín y Benzema y después solo el francés) que por su propia calidad.

Morata no desentonó en el Madrid. En muchos partidos incluso salvó, con goles, al equipo blanco de tropiezos y acabó con 12 tantos en su etapa como madridista. Los 20 millones que pagó la Juventus por él confirmaron que es el mejor de la larga lista de sustitutos de Raúl. En Italia hizo un gran primer año, con doblete más final de Champions incluida, y él de claro protagonista, aunque en su segundo año ha bajado su nivel.

A Jesé, sin ser exactamente igual que Raúl en la forma de jugar, también se le vio algo del 7, principalmente por su talento, por venir también de una cantera en el que él destacó y por esa necesidad de nuevos ídolos de la casa que tanto anhela el Madrid. Pero el canario es el eterno aspirante que no cuaja, el que siempre está en el alambre de una posible cesión. Y Jesé, a diferencia de Raúl, no fue titular nunca con ningún entrenador.

En esta última época también podemos añadir a nombres como Joselu, actualmente en el Stoke City tras tres años en Alemania y que destacó en el Castilla que ascendió a 2ª en la temporada 2011/12, Rodrigo Moreno, actual delantero del Valencia, también salido de la cantera blanca, Alberto Bueno, que tras triunfar en el Rayo marchó al Oporto el pasado verano o Miguel Palanca, que debutó con el primer equipo en un clásico en el Camp Nou (2008) y después deambuló por equipos de 2ª.

Los aspirantes en los años más difíciles 

En los años más malos del Madrid en este siglo XXI, recordados por el 'baile' de entrenadores (llegó a tener cuatro en dos temporadas) y por las eliminaciones en octavos de Champions, algunos canteranos aparecieron con fuerza, quizás por el bajo nivel que tenía el equipo. Los casos más sonados fueron los de Roberto Soldado y Javier Portillo.

El primero sigue aún en activo y con el olfato de gol intacto. Clave en el Villarreal que está enamorando en la presente Liga, pasó también por Osasuna, Getafe, Valencia y Tottenham. En el Real Madrid estuvo tres años (04/05, 05/06 y 07/08), marcando solo cuatro goles, tras otras tres temporadas en el Castilla que subió a 2ª en 2005.

Portillo disfrutó de la confianza de Carlos Queiroz en la temporada en la que el Madrid se derrumbó al final y acabó en blanco. Hasta 30 partidos jugó aquél año, con solo dos goles anotados. Recordado es su gol en el último minuto en Dortmund, en la Champions de 2002/03, que acabaría siendo clave para la clasificación a cuartos. Además de eso, poco más se vio de un delantero que acabó siendo cedido a Fiorentina y Brujas y que acabó su carrera en Segunda B con el Hércules.

También sonaron como futuros 'Raules' en etapa jugadores como Riki, que después jugó en el Deportivo y ahora sigue en activo en el Guadalajara, el internacional ecuatoguineano Javier Balboa, que también destacó en la cantera pero apenas tuvo oportunidades en el primer equipo, Luis García y David Barral, ambos también desinflados con el paso del tiempo.

Más emigrantes madridistas

En la larga lista también incluimos a los 'trotamundos' Carlos Aranda (que hasta pasó por once equipos después) y David Aganzo (nueve conjuntos diferentes le ficharon). Ambos acabaron sin ser ese nuevo Raúl, como tampoco lo fue 'Tote'. El delantero madrileño alternó durante cuatro temporadas al Madrid con el Valladolid. En Pucela triunfaba y en la capital, no arrancaba. Acabó saliendo en 2003 para no volver más.

Desde que Raúl debutara y se asentara en el primer equipo, otros también fueron los delanteros, éstos más desconocidos, que salieron de abajo y que acabaron 'pinchando'. Todos debutaron con el primer equipo y todos acabaron emigrando, al no encontrar opciones en el Real Madrid. A esta lista, y aun en el siglo XX, se suman delanteros como Ivan Pérez Muñoz, José Manuel Meca o Ismael Marchal Razquín 'Irurzun'.

Borja Mayoral es el protagonista actual de esta situación que se repite, sin tener final, en el Real Madrid. En sus manos, y también en las del propio club y su afición, está ser el tan anhelado nuevo Raúl o en acabar siendo lo que fueron todos los demás: un emigrante madridista más.