FIESTA EN OVIEDO

El 'pequeño' Princesa de Asturias premia a Plácido Domingo

El Cuerpo de la Nobleza asturiana celebra este sábado sus galardones anuales. La reina Isabel II y el príncipe Alberto de Mónaco son dos de los protectores regios.

Un momento de la entrega del premio Conde de Campomanes a Villar Mir durante la pasada edición.

Un momento de la entrega del premio Conde de Campomanes a Villar Mir durante la pasada edición.

Falta menos de una semana para que se celebren los premios Princesa de Asturias pero en Oviedo calientan ya motores con otros teloneros. Si en Estados Unidos los Globos de Oro son la antesala de los Oscar, los Princesa de Asturias vienen precedidos por sus hermanos pequeños, los galardones del Cuerpo de la Nobleza del Principado.

Eso sí, al contrario que la ceremonia del Teatro Campoamor, la de los galardones nobles no cuenta, por el momento, con la presencia regia del rey Felipe (48 años) y su esposa, la asturiana Letizia (44). No por desconocimiento, sino porque a esa misma hora asisten a la entrega del Premio Planeta en Barcelona. 

De hecho, tal y como apunta el canciller-secretario del Cuerpo de la Nobleza, Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez a EL ESPAÑOL, los monarcas son informados puntualmente de todas y cada una de las actividades que realiza el organismo. Quizá algún año sorprendan con una inesperada visita. O tal vez lo hagan otros reyes europeos, pues el Cuerpo de la Nobleza asturiana cuenta con padrinos de excepción a modo de protectores regios a los que se comunica todo lo relacionado con los premiados. Entre ellos se encuentra la reina Isabel II de Inglaterra (90), el príncipe Alberto de Mónaco (58), el príncipe heredero de Emiratos Árabes, el rey Abdullah II de Jordania (54) y el príncipe Jacques Honoré Grimaldi (heredero de Mónaco).

En la imagen, Olivia de Borbón, la duquesa de Franco y el duque de Sevilla.

En la imagen, Olivia de Borbón, la duquesa de Franco y el duque de Sevilla.

La celebración de este sábado comenzará a las ocho de la tarde en la iglesia de San Tirso el Real de Oviedo. Allí se impondrán las medallas corporativas a los nuevos Caballeros y Damas del Cuerpo de la Nobleza, que harán el debido juramento y pasarán a formar parte del elenco de la institución.

El duque de Sevilla impone la medalla de Dama a Patricia Rato.

El duque de Sevilla impone la medalla de Dama a Patricia Rato.

Posteriormente, los asistentes se trasladarán al Real Club de Tenis de Oviedo donde tendrá lugar una cena donde se entregarán los premios, que constan de cuatro categorías, que están "asociadas a personajes asturianos de relevancia y vinculados a distintas especialidades como las artes, las letras, la labor económica y la humanitaria".

Invitación a los premios.

Invitación a los premios.

Este año los galardones han recaído sobre Plácido Domingo, el Museo Reina Sofía, Andrés Holzner (empresario descendiente de asturianos) y Fundación Mapfre. Por su parte, en la pasada edición de los premios, que se convocan cada año por estas fechas, les tocó el turno a Mario Vargas Llosa (80), la baronesa Thyssen (73) y la hija de Emilio Botín recoger los galardones.

Además, de estos premios que organiza el Cuerpo de la Nobleza asturiana -del que forman parte casi 300 miembros-, la institución celebra a lo largo del año numerosos actos como ofrendas florales, cenas benéficas y otros eventos culturales que congregan a lo más granado de la aristocracia asturiana. 

Foto de miembros del Cuerpo. En el centro, el fallecido duque de Westminster, duque de Sevilla.

Foto de miembros del Cuerpo. En el centro, el fallecido duque de Westminster, duque de Sevilla.

De hecho, no todo el mundo puede formar parte del Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias. Los requisitos que se exigen para poder hacerlo son de lo más numerosos y han de cumplirse de principio a fin. Entre ellos, ser de origen asturiano o descendiente, probar la genealogía y nobleza mediante los certificados y documentos correspondientes, gozar de cierta posición económica y social, así como de "honorabilidad y buenas costumbres" y comprometerse a la "defensa de la religión católica, de la patria, de Su Majestad el Rey y de Su Real Familia". 

No es de extrañar que los exigentes requisitos dejen fuera de la institución a una veintena de peticiones cada año.