Verduras

Tortilla de boniato y gorgonzola al estilo de la frittata italiana

Con el toque dulce del boniato y el contraste del gorgonzola, esta tortilla a la italiana - frittata - es muy jugosa y fácil de hacer para cualquier momento.

6 agosto, 2020 18:15

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La frittata - o tortilla italiana - es un plato tremendamente popular en Italia a pesar de que nosotros pensemos que no, creyendo que en España somos los dueños y señores de la fabulosa tortilla de patatas. En realidad, los italianos hacen estas tortillas de diferentes tipos y nacen como una receta de aprovechamiento de restos así que se pueden ver incluso tortillas de espaguetis con tomate.

Ingredientes

  • Boniato, 200 g
  • Patata, 150 g
  • Huevos, 5 u
  • Cebollas Dulces, 2
  • Queso gorgonzola, 100 g
  • Sal, c/s
  • Nuez moscada molida, 1 pizca

Paso 1

Pochar la patata junto con la cebolla

Paso 2

Cocer el boniato entero en agua con sal. Pelar y trocear en rodajas

Paso 3

Batir los huevos con la patata, la mitad del boniato y la cebolla, añadir sal, pimienta negra y nuez moscada

Paso 4

Cuajar la tortilla terminando por encima con las rodajas de boniato y el queso gorgonzola

¿Qué es el boniato?

El boniato es un tubérculo almidonado de sabor dulce. Se caracteriza a la vista por su piel delgada y marrón del exterior, mientras que en el interior posee una pulpa que, generalmente, es de color naranja, aunque en algunas variedades son blancas, moradas o amarillas.

A pesar de que en algunos lugares, sobre todo en América Latina, se les conoce como batatas o papas dulces, no están realmente relacionadas con la patata. Otro dato curioso sobre la batata, es que es uno de los alimentos más antiguos conocidos por la humanidad. Procede de América Central y del Sur y existen evidencia fósil de que este tubérculo crecía allí hace 35 millones de años.

Por su origen, queda claro que "es una planta tropical y no soporta las bajas temperaturas. Las condiciones idóneas para su cultivo son: una temperatura media durante el periodo de crecimiento, superior a los 21º C, y un ambiente húmedo y buena luminosidad. La temperatura mínima de crecimiento es de 12º C", señala la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

¿Es más sano el boniato que la patata?

Según la Federación Española de Nutrición (FEN), las patatas contienen unas 88 kilocalorías por cada 100 gramos, un 18% de hidratos de carbono y un escaso 2% de fibra. El boniato, por su parte, almacena 101 kilocalorías en la misma cantidad, tiene un 21,5% de hidratos de carbono y un 2,5% de fibra.

Este último alimento es más rico en carbohidratos porque, además del almidón, tiene un contenido superior de azúcares al de la patata. Esto se nota en su sabor, que es más dulce. En cuanto a las grasas, es importante destacar que, por sí solos, estos alimentos apenas las contienen. En cuanto a nutrientes, es posible que lo que más distingue a ambos alimentos es que el boniato tiene betacarotenos.

Además, el boniato es más rico en micronutrientes y tiene más fibra que la patata, lo que rebaja su índice glucémico. Sin embargo, las diferencias no son tan abismales. Lo importante no es la elección de uno u otro alimento, sino cómo los cocinamos. En este sentido, es mejor hornear o hervir la patata y el boniato que freírlos en aceite.

Esta última cocción eleva exponencialmente el número de kilocalorías de las patatas. Si 100 gramos de patata cruda contienen 88 kilocalorías, las patatas fritas tienen, en la misma cantidad, 470 kilocalorías. Además, su porcentaje de grasas pasa del 0,2% a casi un 20% de su composición, siendo una gran parte de estas de tipo saturado. La batata, al tener unas características similares a la patata, también aumenta demasiado su valor energético.

Cómo hacer una frittata o tortilla italiana de boniato y gorgonzola

Los hay quienes le dan la vuelta como nuestra tortilla pero también los que las terminan en el horno en la propia sartén, como en este caso, que habrá que hacerlo con bastante tino para que no se quede muy seca por dentro y es por eso por lo que os recomiendo utilizar la función del grill del horno. 

Paso 1

Procederemos para hacer nuestra frittata de boniato y gorgonzola igual que si de una tortilla normal se tratara. Lo primero que habrá que hacer será pelar la patata y cortarla en rodajas finas de aproximadamente 3 milímetros y por otro lado pelar la cebolla y cortarla en juliana muy fina. 

Paso 2

En una sartén poner el aceite en frío con la patata y la cebolla y arrancar el fuego a potencia media. Ir removiéndolo de vez en cuando, bajando la potencia si fuese necesario para que la patata se confite, al ir removiéndolo las patatas se irán rompiendo. Cuando veamos que la patata ya esté tierna volver a subir el fuego para que se dore el conjunto ligeramente, removiendo de vez en cuando. 

Paso 3

Cuando la patata y la cebolla ya estén listas escurrir reservando el aceite. 

Paso 4

Por otro lado, cocer el boniato con piel en abundante agua hirviendo con sal durante 25 minutos o hasta que al pincharlo esté tierno. Escurrir bien, dejar enfriar, pelar y la mitad trocearlo pequeño y mezclarlo con la patata y la cebolla y la otra mitad hacer finas rodajas. 

Paso 5

Batir los huevos en un bol grande, añadir un poco de sal, pimienta negra y la nuez moscada e incorporar la mezcla de patata, batata y cebolla. Dejar reposar 15 minutos. Si la masa se queda muy densa, añadir un huevo más.  Precalentar el grill del horno a fuego máximo. 

Paso 6

Calentar a fuego medio una sartén antiadherente que se pueda meter en el horno con el aceite de pochar las patatas y verter la mezcla que teníamos preparada para la tortilla. Bajar entonces el fuego suave y poner por encima el gorgonzola desmigado y también las rodajas de boniato. Dejar un minuto en el fuego. 

Paso 7

Meter en el horno con el grill puesto lo suficiente para que la frittata se cuaje por arriba y el queso se derrita dorándose ligeramente. Y sacar del horno con cuidado de no quemarnos. ¡Ya estará lista nuestra tortilla de boniato y queso gorgonzola para servir directamente en la sartén! Si queréis desmoldarla tendréis que tener cuidado y ayudaros con una lengua para que esté completamente despegada de la sartén antes de deslizarla por ella al plato.