Recetas

Filloas de Carnaval, la receta más fácil que existe

Os enseñamos a hacer las auténticas filloas de Carnaval gallegas sin montar lío en la cocina y en un momento. Quedan exquisitas.

3 marzo, 2019 16:45

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Al igual que las orejas, el otro postre típico del Carnaval gallego, las filloas tampoco llevan azúcar en su elaboración. Lo de añadirles azúcar por encima antes de comerlas es facultativo, pues cada uno decide si comerlas “al natural” o con algún aderezo. Y para que todos podáis comprobar lo ricas que están, hoy os propongo la receta de filloas más fácil que existe.

Ingredientes

  • Harina de trigo, 130 g
  • Huevos M, 3
  • Líquido, 500 ml (*)
  • Sal, 1/2 cucharadita (**)
  • Tocino, 1 trozo para engrasar la sartén

Paso 1

01: Preparar el amoado o masa para las filloas

Paso 2

02: Hacer las filloas

Paso 3

03: Servir

(*) En tiempos de carestía las filloas solían hacerse con agua; en los de mayor bonanza económica, el agua se sustituía por leche. Dependiendo de la zona, también puede utilizarse un caldo, por ejemplo el que resulta de cocer el lacón. También nos valdría un caldo de puchero, o preparar uno cociendo unos unos cuantos espinazos de cerdo desalados y algún hueso de jamón también desalado.

Las mezclas de estos tres líquidos funcionan divinamente. Mi favorita es con 9 partes de caldo y 1 de leche; si no tengo caldo y quiero hacer las filloas ya, entonces recurro a una mezcla de agua y leche a partes iguales.

(**) Esta sería la cantidad de sal para cuando la totalidad de los líquidos sean agua o leche, es decir, que no aporten ningún tipo de sal)

Cómo hacer filloas de Carnaval

La clave para que no resulte cansado es utilizar varias sartenes con las que poder hacer varias filloas a la vez y así gestionar mejor el tiempo, pues lo realmente cansado es tener que esperar sin hacer nada a que se haga cada filloa sin poder hacer nada. En cambio, si ese tiempo de espera lo invertimos en ir llenando de masa otras sartenes y retirando filloas que ya estén listas, aparte de ir muchísimo más rápido, nos aburriremos menos y será mucho menos cansado.

01: Preparar el amoado o masa para filloas

Siempre me pasa lo mismo, no sé cómo traducir exactamente amoado, porque la verdad es que la de las filloas está muy lejos de parecerse a una masa, más bien habría que definirla como una mezcla homogénea y sin grumos con una textura similar a la de la nata líquida para montar. Con eso creo  que os podéis hacer una idea de cómo debe quedar.

Para preparar este amoado lo único que hay que hacer es tamizar la harina sobre un bol amplio, añadir la sal, agregar los líquidos y batir bien hasta que no queden grumos.

Finalmente se añaden los huevos bien batidos y se bate todo bien con las varillas manuales. Si es posible se deja reposar unos minutos para que cualquier grumo que haya podido quedar ascienda a la superficie y lo podamos retirar con facilidad. Si no tenemos tiempo y no queremos que algún posible grumo nos de la lata mientras cuajamos las filloas, la solución más rápida es colar la mezcla.

02: Hacer las filloas

Pinchamos el trozo de tocino y lo pasamos por toda la superficie de la sartén bien caliente para engrasarla. Echamos un poco de masa y movemos la sartén para que se reparta por toda la superficie.

Dejamos que se cuaje la masa en la sartén y cuando veamos que los bordes empiezan a secarse y a despegarse es el momento de darle la vuelta. Esperamos a que se haga por el otro lado y la pasamos a un plato.

Normalmente la primera filloa siempre quedará un poco más gordita de lo deseado, pero es la de “prueba”, que le sirve al cocinero para catarla y ver si la mezcla necesita más o menos sal y para tantear la cantidad de masa que hay que echar de cada vez. El objetivo es conseguir que las filloas queden tan finas como un encaje de hilo.

Una vez que tengamos bien calibrada la cantidad de mezcla que hace falta para cada fillloa, podemos poner sobre la placa todas las sartenes que tengamos y empezar la producción a destajo.

03: Servir

Pasado un rato, y para esto es importante realizar las filloas sin catadores compulsivos revoloteando, tendremos una buena torre de filloas. La de la foto superior corresponde a hacer la mezcla multiplicando por 5 las cantidades que os he dado y dan para unas 20 personas.

Como os decía, las filloas aunque son saladas, se comen de postre. Personalmente me gustan solas, pero suelen servirse con azúcar o miel para que los más golosos les puedan dar el punto dulce típico de los postres.

Resultado

Las filloas de Carnaval no son crepes, son más finas, no se rellenan, se toman como postre y lo de ponerles azúcar, canela o miel es opcional.

Se pueden comer calientes recién hechas o frías.

En la localidad de Ferrol se prepara una variante de las filloas con azúcar y anís que se llaman freixós. En Asturias también se preparan freixós, pero los llaman frisuelos o frixuelos.

La ventaja de las filloas gallegas es que, como no llevan azúcar, resultan muy versátiles cuando sobran y no apetece comerlas frías. Una forma estupenda de usarlas como base de una nueva receta es rellenarlas de lo que más nos guste y hacer canelones con ellas.