Valencia

Tesla se puede quedar sin el suelo en el que proyectó la que sería su primera fábrica de coches eléctricos en España. El acelerón urbanístico de los 1,5 millones de metros cuadrados recalificados para Elon Musk en Cheste (Valencia) se ha convertido en un arma de doble filo. La compañía ya tiene el espacio disponible, pero se trata de una propiedad privada muy golosa por la que ya pugnan otros inversores, según ha podido constatar EL ESPAÑOL-Invertia.

A diferencia del gran proyecto industrial para la gigafactoría de baterías de Grupo Volkswagen, que ya se construye en la también localidad valenciana de Sagunto tras un desarrollo público -mediante expropiaciones-, el de Cheste es un proyecto urbanístico convencional. Un número de propietarios cuya identidad no ha trascendido está en condiciones de convertirse en el agente urbanizador del suelo, ubicado en el polígono La Ceja-Cañada Arena.

Sabedoras del interés de Tesla, que envió hace meses una delegación a Cheste para contemplar las parcelas y sus posibilidades en primera persona, las administraciones local y autonómica aceleraron al máximo para que la compañía lo tenga todo a su disposición. Así es desde el presente 2024, tal y como relató este periódico. 

[Todo listo para Tesla en Valencia: Cheste recalifica el suelo y Mazón cambia la ley para no revelar el proyecto]

Pero esta virtud ha traído un riesgo: la competencia por el suelo. Los 1,5 millones de metros cuadrados de Cheste son un caramelo inmobiliario en un entorno, el del área metropolitana de Valencia, con una gran carencia de espacios grandes. El de La Ceja-Cañada Arena no sólo es extenso. Se encuentra además en un enclave privilegiado. El municipio está pegado a la A-3, a sólo 10 kilómetros de la A-7 y a 40 del Puerto de Valencia, el mayor del Mediterráneo en tráfico de contenedores.

Más allá de su posible uso industrial, que es el gran deseo de las administraciones valencianas y españolas por el impacto económico y de empleo de un proyecto como el de Tesla, el potencial logístico de la parcela es enorme. Bien lo han demostrado otros proyectos como la plataforma logística de Lidl o el centro de distribución de Jysk, ambos levantados en Cheste durante los últimos años.

Fuentes del sector inmobiliario confirman a este periódico que tanto propietarios del suelo como el Ayuntamiento de Cheste ya han mantenido conversaciones con "grandes operadores" alternativos a Tesla para su implantación. Todo ello mientras el fabricante de coches eléctricos sigue sin materializar el interés que manifestó hace meses por el espacio.

El problema para la Generalitat Valenciana y el Gobierno de España, que son los más interesados en que fructifique la iniciativa de la firma de Elon Musk, es que Tesla puede convertirse en un pájaro volando frente a ciento en mano para los propietarios. Para ellos no es tan relevante el nombre del comprador o arrendador de su bien inmueble.

Preguntados al respecto, tanto Ministerio de Industria y Turismo, como Presidencia de la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Cheste, guardaron un rotundo silencio sobre el proyecto. El hermetismo de las administraciones impide saber si han otorgado a Tesla algún tipo de exclusividad sobre el espacio o si se plantean compensar a los propietarios para que esperen a la empresa americana.

El riesgo de Berlín

Otro riesgo para el proyecto de Tesla en España es el proyecto para doblar la capacidad de la gigafactoría de la marca junto a Berlín. Como informó El Confidencial, la compañía está a la espera de completar los trámites administrativos y recibir luz verde en la evaluación ambiental de la Oficina Estatal de Medio Ambiente (LfU) de Brandeburgo para la ampliación de la fábrica de Grünheide, a la que se oponen colectivos ecologistas. Si lo consigue, será menos necesaria a corto plazo una nueva fábrica como la proyectada en España.

Pese a todos los escollos, fuentes conocedoras de las negociaciones en España apuntan que, aunque se hayan producido pocos avances de los últimos meses, continúan las conversaciones entre las administraciones españolas y Tesla. "La empresa es consciente de que se han hecho los deberes", subrayan.

En efecto, el ejercicio 2024 ha comenzado con importantes hitos ya cumplidos. Se trata de la recalificación del terreno, con el plan general del municipio actualizado para acoger la inversión, y otro no menos importante: un cambio legal introducido por la Generalitat para librar de la exposición pública a grandes proyectos como el de la compañía.

Tesla, en consecuencia, tiene el suelo preparado y un contexto legal que le permitiría mantener en secreto los detalles de su iniciativa, porque la Generalitat eliminó el pasado mes de diciembre la exigencia de una exposición pública al presentar un Proyecto Territorial Estratégico.

Ximo Puig, junto a Carlos Mazón en un acto reciente. Efe / Biel Aliño

La confidencialidad es una exigencia en la que Tesla ha hecho hincapié tras la filtración que se produjo con el Ejecutivo de Ximo Puig. Y queda reforzada con este movimiento del nuevo Gobierno de Carlos Mazón. Falta lo más importante: que Elon Musk se decida a llevar a cabo la inversión de 5.000 millones de euros en Valencia.

Por lo que respecta al ordenamiento municipal, el Ayuntamiento de Cheste celebró un Pleno extraordinario el pasado 20 de octubre en el que aprobó por unanimidad el trámite de exposición pública del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) tras la incorporación de los cambios planteados por la Generalitat para la obtención de la Declaración Ambiental Territorial Estratégica (DATE).

"Con la obtención de la DATE, en el mes de mayo, estamos entrando en una de las últimas fases de la aprobación del Plan General, pero para ello, antes tiene que producirse ese trámite de exposición pública. Cuando pasen los 45 días, tendremos que resolver las alegaciones presentadas y ya pasaríamos a la fase de aprobación provisional del Plan General", explicó entonces el alcalde socialista del municipio, José Morell.

Los 45 días expiraron este mes de enero, puesto que la exposición pública se publicó en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) el pasado 14 de noviembre. En consecuencia, la compañía ya cuenta con la preceptiva aprobación provisional del Plan General de Cheste.

Transacciones

En paralelo, las transacciones de parcelas en el polígono industrial La Ceja-Cañada Arena han avanzado a toda velocidad. El acopio de terrenos en Cheste lo impulsa un grupo de propietarios. Grupo Bertolín, que ya desarrolló otros grandes espacios logísticos en la localidad, es la constructora de referencia de los dueños.

Las administraciones valencianas han atendido hasta la fecha todas las solicitudes realizadas por Tesla, que en los últimos meses, además del trato con la Generalitat Valenciana, ha intensificado el diálogo directo con el Gobierno de España.

En ambos casos, según trasladan a EL ESPAÑOL-Invertia, la carpeta de Tesla depende directamente de Presidencia, no de su departamento de Industria, aunque también participan en la misma. La colaboración entre los gobiernos de distinto signo (PP y PSOE) es obligatoria para que fructifique la iniciativa empresarial.

El papel del Ejecutivo central es crucial por ser la administración que canaliza las ayudas europeas. Las subvenciones pueden inclinar la balanza a favor de España para acoger a Tesla. La cantidad y la agilidad en la llegada del dinero serán determinantes.

Como suele ocurrir en estos casos, la multinacional interesada realiza una suerte de subasta entre sus posibles emplazamientos, en busca del mejor postor. Países como Francia, Reino Unido e Italia se encuentran también en la batalla por captar el proyecto.