Valencia
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Agustina llegó por primera vez a España en junio de 2021 junto a su hermana Martina con la intención de explorar oportunidades y especializarse en repostería profesional en Europa.

Antes de establecerse en Valencia y abrir dos cafeterías en la provincia, ambas vivieron y se formaron en Francia, donde trabajaron para perfeccionar técnicas clásicas y aprender nuevas tendencias culinarias.

Mover su vida a Valencia fue una decisión ejecutada en plena época de pandemia; momento en el que Agustina y su familia decidieron fundar su primer local de Martinica Patisserie en Catarroja, un municipio cercano al centro de Valencia, el cual también se vio afectado por la dana.

La inauguración del primer Martinica Patisserie se realizó el 13 de diciembre de 2021, marcando el comienzo de un proyecto que combinaba recetas argentinas con influencias de la pastelería europea.

Con el paso del tiempo, y gracias al interés de la comunidad local, el negocio fue creciendo. La propuesta original incluía productos típicos como alfajores de maicena, chocotorta y medialunas, junto a clásicos internacionales como cheesecake y lemon pie.

El equipo de Martinica Patisserie se fue consolidando: mientras Martina se encargaba de la producción en cocina, Agustina se enfocaba en la atención al cliente, en la preparación de cafés de especialidad y en la gestión de redes sociales del negocio.

Ahora, sus redes sociales muestran cómo ha evolucionado el negocio. "Confiar" ha sido siempre la clave del negocio para Agustina que pasó de ver cómo el arranque era complicado a ver que es un continuo lleno de personas. "Imagina ver tu local así de lleno", aseguran sus seguidores en redes sociales.

Con los buenos resultados del primer local, la expansión fue posible. El segundo Martinica Patisserie abrió sus puertas en el centro de Valencia, respondiendo a la demanda creciente de clientes interesados en productos artesanales y experiencias culinarias acogedoras.

Una alta valoración

En plataformas de reseñas, Martinica Café Patisserie mantiene una alta valoración, con promedios por encima de 4.6 sobre 5 entre cientos de opiniones, destacando la calidad de los cafés y repostería.

Los clientes valoran especialmente la variedad de desayunos y meriendas, la amable atención del personal y el ambiente acogedor de los locales, que se convierten en lugares de encuentro para residentes y visitantes por igual.

Algunos reseñistas han señalado que, pese a que en momentos puede haber que esperar un poco por su pedido, la calidad del producto justifica la experiencia, posicionando estas cafeterías entre las preferidas de la zona.