Justo cuando se cumplen once meses de la fatídica riada, muchos vecinos han vuelto a revivir el horror de la tragedia.
Protección Civil envió este domingo un mensaje ES-Alert a los móviles para advertir a la población valenciana de las fuertes precipitaciones que llegarían a la Comunitat Valenciana. Especialmente, en el litoral de Valencia y Castellón, donde el aviso de Aemet sigue en rojo.
A las 15:28 los valencianos rememoraron la misma situación que la vivida el pasado 29 de octubre a las 20:11 horas de la tarde. La pesadilla es tan reciente aún que, personas como la hija de Estela, se desmayaron al oír el ES-Alert.
Estela vive al lado del barranco La Saleta en Aldaia y afronta, con preocupación, este nuevo episodio de lluvias. En su casa, el agua alcanzó los dos metros y medio. Lo ha contado este lunes en Les Notícies del Matí en À Punt.
"Estábamos comiendo cuando sonó la alarma. Mi hija entró en pánico y se desmayó. Nos dio un susto muy grande. Pasamos una tarde muy mala, pendientes del barranco y de la lluvia. Mi hija y mi yerno tienen un taller de coches, al que entró el agua el 29 de octubre. Ayer tuvieron que dejarlos en otro lugar para salvarlos del agua", relata.
"En el vecindario no tenemos vida. Cuando llueve, entramos en un estado de nervios que no es normal. En la plaza de la Victoria, al lado de mi casa, vinieron dos ambulancias porque a dos mujeres también les dieron ataques de pánico", señala, angustiada.
Estela afirma que en la riada de 1957 ya entró agua en su casa y que las inundaciones en esta población son algo recurrente. Pero lamenta que no reparen el cauce del barranco: "68 años esperando a que arreglen esto".
"No se puede vivir. Un pueblo no puede vivir asustado", denuncia.
