Si hace solo seis meses nos hubieran dicho que Vox sería el protagonista indiscutible de la siguiente campaña electoral, pocos lo hubieran creído. Pero la realidad es la que es. Los de Santiago Abascal están sabiendo jugar con las mismas estrategias con las que Steve Bannon llevó a Donald Trump a la Casa Blanca a golpe de polémica.

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El último episodio ha tenido lugar en Twitter, donde Abascal ha decidido responder a unas declaraciones de Rivera en Antena 3 en las que pidió que no se le diera más bombo a Vox, a los que acusaba de querer "tiroteos en las escuelas" y considerar a los gays "enfermos". Evidentemente, Abascal no iba a dejar pasar esta ocasión de hacer un poco de ruido mediático.

Así que agarró su teléfono y arrancó su mensaje dirigiéndose al líder de Ciudadanos como "Carlos Alberto", en referencia al peculiar nombre con el que apareció en las listas en las próximas elecciones al Congreso. Como no era suficiente, le acusó de estar a sueldo de Emmanuel Macron y de George Soros -el archienemigo de muchas teorías de la conspiración, especialmente de la derecha profunda-. Pero como todo eso le parecía poco, decidió soltar un particular insulto:

Este particular palabro se refiere a los cantantes de ópera con un registro bajo que normalmente realizan papeles cómicos, y también a actores cómicos que se especializan en realizar imitaciones improvisadas de personajes famosos. Así que no, no estaba soltando un insulto al estilo Vegeta a Goku, sino que le estaba llamando imitador o caricatura.

Y lo cierto es que si miramos en Google Trends, no queda duda de que la expresión ha generado bastante curiosidad en las últimas horas:

Búsquedas de 'caricato' en Google Trends en los últimos siete días.

Pero lo cierto es que eso no quita que muy posiblemente se convierta en el epíteto con el que todos vamos a empezar a referirnos a nuestros compañeros de oficina. 

[Más información: El reto de parodiar a Vox en redes sociales: dos cuentas suspendidas y una superviviente]