Seguro que alguna vez has visto un coche lleno de polvo y no has podido resistir la tentación de pintar o escribir algo con el dedo en el cristal. Un pequeño gesto cotidiano que el artista ruso Nikita Golubev, de 35 años, ha llevado un paso más allá para crear obras de arte efímeras en camiones, furgonetas y coches sucios.

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Golubev, que firma sus obras como ProBoyNick, comenzó hace dos semanas a compartir el resultado de sus #DirtyCarArt (arte en coche sucio) en sus perfiles de redes sociales donde han llamado la atención de cientos de usuarios en todo el mundo.

"Poniendo en práctica nuevas técnicas", señalaba en su cuenta de Instagram junto a su primera intervención. Después, búhos, pulpos, caimanes, surfistas y hasta un tiburón han ido decorando los cristales, las puertas trasera o las lonas de los vehículos que encuentra aparcados en la ciudad de Moscú y sus alrededores. 

"En realidad la idea se me ocurrió hace muchos años" cuenta Golubev a EL ESPAÑOL por email. "Vivo en un barrio dormitorio a las afueras de Moscú, lejos del centro de la ciudad, y las vistas no son muy agradables. Todo es gris y sin color, así que empecé a imaginar dibujos surrealistas en los vehículos sucios que veía cuando me quedaba atrapado en los atascos de tráfico". 

Golubev explica también que le gusta "experimentar con distintos materiales" y que para estas obras en el polvo de vehículos cubiertos de polvo utiliza pinceles y sus propios manos que cubre con guantes. "Suele llevarme unos 30 minutos cada obra y aprovecho para hacerlas pronto por la mañana, sobre las 06.00, cuando hay luz suficiente, mi cabeza está despejada y los camioneros aún no se han levantado para volver al trabajo". 

Lo más difícil, dice, es dar con el vehículo idóneo: "Tiene que ser blanco y no tener ninguna imagen. Además, ha de estar sucio pero no demasiado sucio porque sino el polvo se va desprendiendo a medida que lo trabajas". 

Antes de lanzar este proyecto y establecerse como un ilustrador independiente Golubev, que se define como un artista autodidacta, trabajó para distintas agencias de publicidad. En su perfil en Behance pueden encontrarse otros ejemplos de ilustraciones que ha desarrollado en formatos más tradicionales.

¿Y qué opinan los dueños de los vehículos de sus intervenciones? "De momento no he tenido ningún problema", explica el joven. "Por lo que he podido ver no borran los dibujos, así que imagino que es porque les gustan. Pero en caso de no ser así, pueden borrarlos fácilmente".