En lo que llevamos de 2026, el Sindicato Médico de Sevilla ha contabilizado más de 20 agresiones a sanitarios, o lo que es lo mismo, más de una por día.
Así se ha expresado en palabras a EL ESPAÑOL de Sevilla Rafael Gómez, presidente de la asociación sindical, cuando ha sido preguntado por las pintadas amenazantes con las que se ha levantado este 19 de enero el centro de salud de Bollullos de la Mitación.
Se trata del último incidente del que se tiene noticias. CSIF Sevilla ha denunciado a través de su perfil de X (antes Twitter) las pintadas de "muerte", "hija de puta", "perra", unas palabras dedicadas a "la puta del mostrador".
El suceso ha sido contrastado por el centro de salud, que ha confirmado que el acto estaba dirigido a "una de las administrativas", aunque no se ha dado más información al respecto por protección de la víctima.
Este último incidente se suma a una serie de noticias que han ido saltando a la esfera pública desde que empezara el año.
Agresión en El Porvenir
Ejemplo de ello fue el registrado el 8 de enero en el Centro de Salud El Porvenir, en la capital sevillana. En este caso, se trató de un episodio de amenazas, insultos y coacciones sufrido por un médico de familia.
En la mencionada ocasión, una paciente citada como urgencia de medicina de familia le exigió al médico que le anulara una prescripción activa de un estupefaciente en la receta electrónica y que se la renovara de inmediato, alegando que había consumido una cantidad superior a la pautada y que ya no disponía de medicación.
El profesional comprobó en el sistema que la próxima dispensación estaba prevista para 48 horas después y que, además, la paciente contaba con otros tratamientos activos en la farmacia.
Esta decisión desencadenó una actitud cada vez más agresiva por parte de la paciente, que comenzó a proferir insultos y amenazas, asegurando que no abandonaría la consulta y que avisaría a familiares y abogados para tomar represalias, hasta el punto de tener que acceder la Policía Nacional.
"Extrema violencia" en Brenes
Otro incidente tuvo lugar en la madrugada del 13 al 14 de enero en el Centro de Salud de Brenes. Este fue un episodio catalogado por el sindicato sevillano como "de extrema violencia".
El suceso obligó al personal sanitario a abandonar sus puestos y solicitar asistencia, provocando el cierre del centro hasta la mañana siguiente.
Un paciente, "atendido correctamente" según el sindicato, se mostró agresivo tras la consulta y exigió que llamaran a la Policía para ser trasladado a su domicilio.
Tras un intento de contener la situación, el individuo rompió una puerta de cristal y persiguió a los profesionales, que se refugiaron en una dependencia interior. La intervención policial permitió su detención, pero el impacto psicológico del equipo llevó al cierre del centro durante varias horas.
La punta del iceberg
Rafael Gómez asegura que estos sucesos solo son la punta del iceberg y que, solo desde que comenzó 2020, se han registrado más de 20 agresiones a sanitarios.
El número de incidentes violentos contra sanitarios va en consonancia con los registrados en 2024, que fueron un total de 479. Una cifra que "se superó en 2025", según Gómez.
Las agresiones a facultativos se han convertido en un problema, por tanto, estructural. En esta línea, UGT ya declaró a este periódico que "el miedo se apodera de nuestros compañeros, que acuden a diario a su trabajo con el temor y la ansiedad de ser agredidos".
"Absoluta condena"
Desde la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias trasladan su "más absoluta condena y tolerancia cero ante cualquier agresión a los profesionales sanitarios".
En este marco, la Consejería asegura que viene desarrollando acciones dirigidas a la "formación y capacitación" de los trabajadores frente a estos episodios, junto a la implementación de numerosas medidas de seguridad en los centros sanitarios andaluces.
Entre las iniciativas destacadas figura el uso de nuevas tecnologías, como el Sistema Auxilia, actualmente en fase piloto, diseñado para mejorar la comunicación de agresiones y permitir que las personas trabajadoras "puedan avisar y solicitar ayuda antes de que se materialicen".
En la actualidad, los centros sanitarios andaluces cuentan con más de 53.700 dispositivos de seguridad, incluyendo "más de 4.400 cámaras de seguridad", "más de 35.000 dispositivos de aviso en consultas" y "más de 7.500 alarmas individuales".
Plan de Prevención
La Consejería recuerda que el Plan de Prevención y Atención a las Agresiones del SAS habilita "canales ágiles y rápidos" para que la persona agredida, física o verbalmente, "no esté sola" tras el incidente, y se le facilite "atención psicológica" y "asesoría jurídica" si decide denunciar.
En 2024, los letrados del SAS realizaron 197 asistencias y lograron 94 sentencias condenatorias, 34 de ellas por delito de atentado, con penas que oscilan entre "12 meses y tres años de prisión".
Asimismo, la Consejería subraya que la agresión física o intimidación grave contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública es considerada delito de atentado.
En este sentido, se prepara un "régimen sancionador" que reconozca la condición de autoridad pública del personal sanitario.
Además, el 8 de noviembre se constituyó el Observatorio de Agresiones a Profesionales Sanitarios de Andalucía, con participación de cuerpos de seguridad, colegios profesionales, sindicatos y representantes de Sanidad e Interior, para recabar información cualitativa y cuantitativa que apoye la prevención y protección del personal.
Convenio Marco
Es importante señalar que no se trata de la única batalla que está librando el gremio sanitario. Desde hace meses, los médicos luchan contra el Ministerio de Sanidad por conseguir la paralización de la reforma del Estatuto Marco.
A principios de diciembre hubo una huelga general que paralizó la sanidad pública en toda España y que contó en Sevilla con una participación de más del 36 por ciento.
"Vamos a la huelga por mejorar las condiciones de trabajo y por la supervivencia del sistema público. Si no cambia el modelo, la sanidad pública es insostenible", declaró Rafael Ojeda, presidente del Sindicato Médico Andaluz.
Entre las reivindicaciones del sector se encuentra el reconocimiento de la singularidad del ejercicio médico, ya que el actual Convenio Marco les iguala a otros colectivos que no tienen la misma formación.
También reclaman demandas históricas de mejoras laborales y profesionales, como horarios más conciliadores y mayores salarios.
