Sevilla

Luis Romero es el abogado de la familia de uno de los soldados muertos en unas maniobras en Cerro Muriano (Córdoba). Señala tanto al capitán que mandaba ese frío día de diciembre como al resto del mando. Todos, creen, tienen que responder por las muertes.

Este letrado sevillano -doctor en Derecho Penal y director de la Clínica Legal Penal de la Universidad de Sevilla, apunta- está acostumbrado a las cámaras. Recibe en un despacho en la zona noble de Sevilla. 

En su carrera ha trabajado en algunos casos mediáticos. Es el caso del atropello del torero Ortega Cano o el presunto asesinato del hijo de Rodolfo Sancho a un amigo en Tailandia, donde ejerció como portavoz de la familia de la víctima en España. Fruto de esa experiencia ha publicado '50 consejos para abogados altamente efectivos. Algunas vivencias y reflexiones sobre la Justicia'.

- ¿Qué ocurrió en Cerro Muriano, Córdoba, el día de la muerte de los dos soldados?

- Lo primero que quiero decir es que la investigación de la Guardia Civil está siendo brillante. Por sus datos, el cabo que murió no sabía nadar. Y se les preguntó el día antes a los soldados. Había más de uno que no sabía. 

- Ha dicho que el capitán encargado de las maniobras siguió pese a las advertencias con el ejercicio...

- Sí. Cuando entran los tres primeros soldados al agua, a uno se le cae el fusil. Algún suboficial le dice que hay que suspender el ejercicio porque el agua está helada. "Me suda la polla, todo el mundo al agua", respondió el capitán. Llevaba días advirtiendo. Les decía: "Os vais a mojar".

[Así fue la llamada del capitán al 112 desde Cerro Muriano: "Se ha ahogado un militar"]

- Cómo empieza el día?

- Les levantan a las cinco de la mañana. Alguien grita "Nos atacan, nos atacan" para despertarlos. El capitán pegó algunos tiros al aire. 

- ¿Se puede hacer eso?

- Estuvo en la Legión y se le habrán pegado las formas. Entonces entran al agua con el uniforme y todo empapado. Más de 25 kilos que tienen que llevar. Y eso con el agua helada. 

- Hace mucho hincapié en el agua...

- Es un detalle fundamental. Estaba helada. Casi a punto de congelarse. 

- ¿Cómo se sabe esto?

- Lo cuenta la Guardia Civil en su atestado. Y todos los soldados e incluso los suboficiales lo cuentan así. 

- ¿Cómo llegan al agua los soldados?

- Muy cansados. Les han despertado a las cinco de la mañana con tiros después de días de ejercicios duros. Ese día les hacen arrastrarse por el barro, meterse por tubos. Pasan cuatro horas de mucho frío. Y entonces llegan al agua, helados y cansados. En el atestado de la GC se dice que llevan cuatro horas con el frío metido en el cuerpo.

- ¿Y eso provoca los dos muertos?

- Hay dos muertos pero muchos más afectados. Un soldado quedó inconsciente, en parada cardiorrespiratoria y le tuvieron que atender para que no muriera. Dos ingresan por hipotermia ese mismo día y otros, al día siguiente. Y todos tenían ansiedad. 

- Se ha hablado mucho de la línea de vida...

- No había. Aunque al principio decían que sí. Era una cuerda de tres trozos atados y mosquetones. Quien debía tensarla estaba de baja, no fue a trabajar. Y tampoco hubiera servido porque una cuerda así no aguanta el peso de tanto soldado. 

- Acusan al capitán de homicidio con dolo, ¿por qué?

- Vamos contra el capitán y contra todos los cooperadores necesarios. Hasta el coronel. No tenían intención de matar a los soldados pero sí que asumieron un riesgo. Y ellos conocían ese riesgo porque tienen experiencia, sabían que era peligroso. 

- ¿No cuidaron bien a los soldados?

- Cuando le dijeron que era peligroso el ejercicio, el capitán dijo eso de "me suda la polla".... Y luego le pegó. 

- ¿Le pegó?

- [lee el atestado de la Guardia Civil en alto] A un soldado se le cae el fusil al agua. Al percatarse, el capitán le dice enfadado: "ya se te ha caído el fusil, ahora a buscarlo y si no, buceas. El soldado no sabía qué hacer. "Me cago en mi puta madre que al final me voy a tener que meter yo a buscar el fusil", introduciéndose en el agua. Cuando tenía agua por la rodilla lo encuentra. Le da al soldado un golpe con la mano abierta en el casco. "Me suda la polla todo, todo el mundo al agua".

- ¿Qué más fallos ven en ese día?

- Tardaron casi tres cuartos de hora en darse cuenta de que un soldado no estaba. Eso demuestra que no había personal suficiente ni control. 

- ¿Ha recibido mensajes de otros militares?

- Sí, se están poniendo en contacto comigo muchos militares, mandos en la reserva. Uno en concreto que me dijo vas por buen camino, sigue. Y que el máximo responsable es el coronel. Metemos a dos coroneles en el caso: Uno que no estaba porque tenía permiso y el que le sustituía. Son responsables del plan de instrucción.

- Este no es el primer caso mediático en el que participa. ¿Cuáles otros le han llevado a estar bajo los focos?

- Muchos. En el caso Púnica, en el accidente de Ortega Cano, en el doble crimen de Almonte, en el de Almonaster, Nueva Rumasa, Unetenet, el crimen del joyero, Crimen de Buenaventura, Explosión de Fuenlabrada, Operación Marroncito, Caso Incendio de Rota, Caso Adrián Vázquez, Caso José González, Crimen de Santaolalla...

- También en el presunto asesinato de Daniel Sancho en Tailandia, ¿no?

- Sí, fui el portavoz del bufete de Colombia que representaba a la familia de la víctima. Pero cuando ellos se retiraron, también lo hice yo. 

- ¿Qué casos de esos que señala le ha marcado más?

- En los que he conseguido que mi cliente no vaya a prisión.