Sergio López Rivera (1967) es uno de los maquilladores más prestigiosos de Hollywood. Un título que incluye colaboraciones en gran cantidad de series y películas, y al que ahora se le suma una estatuilla dorada por su trabajo en La madre del blues

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Nacido en Sevilla y criado en Santander, desde su niñez estuvo influenciado por el imaginario español y una estrecha relación con su abuela. A los siete años ya pintaba a carboncillo pequeños bocetos, y a los 12 maquillaba a sus hermanas, algo que como ha comentado en varias entrevistas, debía hacer a espaldas de su padre, a quien no confesó su verdadera vocación hasta los 23 años. 

Sergio comenzó su andadura en el mundo de la caracterización en Los Ángeles. Allí consiguió ingresar en la prestigiosa escuela de Joe Blasco, maquillador personal de Orson Welles y Marlene Dietrich entre otros. Gracias al préstamo de su abuela y compaginando sus estudios con diversos trabajos, consiguió pagar la matrícula y terminar su formación con honores. 

La ciudad de Los Ángeles se convirtió en su hogar y allí comenzó a trabajar para diversas producciones para televisión como Monk o Felicity entre otras. Así como a abrirse paso en el mundo del celuloide a través de producciones independientes como Lo Opuesto al Sexo (Don Roos, 1999) donde trabajó junto con Christina Ricci o Lisa Kudrow

'Cómo defender a un asesino'

Es sin embargo durante su participación en la laureada serie de Netflix Como defender a un asesino donde conoce a Viola Davis y su carrera da un vuelco. López establece una estrecha relación con la actriz, quien interpreta a Annalise Keating, una profesora de derecho que se ve envuelta en un complot de asesinato dentro de la universidad.

El éxito de la serie y la buena relación entre ambos marcará entonces la carrera de López. Surge así la posibilidad de colaborar en La Madre del Blues, una película basada en la historia de Ma Raney, una de las pioneras afroamericanas de la música blues de principios de siglo. Si bien Denzel Washington, productor de la película, se mostró escéptico con la decisión en un principio, el resultado no pudo ser más satisfactorio. 

López y su equipo se enfrentaron así a uno de los mayores retos de su carrera al no contar con documentación suficiente de la cantante, de quien solo se conservaban siete instantáneas. A través de un extenso proceso de investigación descubrieron que se trataba de una mujer con sobrepeso, que sudaba en exceso y cuya sonrisa escondía varias piezas de oro, como ha desvelado el maquillador en entrevistas previas a la gala. 

Inspiración en la Guerra Civil

López decidió dar un enfoque natural y cercano a Ma Raney y tomó como inspiración las historias que su abuela le había contado sobre cómo se maquillaban las mujeres españolas durante la Guerra Civil, utilizando corcho como sombra de ojos o cochinilla como pintalabios, en un tiempo de carestía total en España.

Sin ocultar imperfecciones, manchas o sudor, Viola Davis se transformaba en una Ma Raney descarnada, sin retoques y en plena ebullición durante unas sesiones de grabación en el Chicago de 1927.

López comentaba en entrevistas para diversos medios que la idea que tenía para la actriz era la de mostrar a una mujer fea, y que fue la confianza y la profesionalidad de Davis la que le permitió llevar a cabo su visión. Ma Raney era considerada en los años treinta como una de las mujeres más feas de la industria musical, y ese era el efecto que el equipo de maquillaje de la película buscaba. 

Gracias a este trabajo López ganaba el pasado domingo la estatuilla dorada al mejor maquillaje durante la edición número 93 de los prestigiosos premios de la Academia del Cine Norteamericana. Un honor que solo atesoran 17 españoles entre los que se encuentran Almodóvar, Buñuel o José Luis Garci. No pudo hablar durante la entrega pero aprovechó la alfombra roja para dedicarle el premio a la figura de su abuela y a su marido con quien asistió a la ceremonia, y que cumplía años ese mismo día.

Minutos antes su compañera Mia Neal realizaba un emotivo discurso homenajeando a su abuelo y lanzando un mensaje de esperanza para las víctimas del racismo y la xenofobia en Estados Unidos. Mientras que el español levantaba el brazo de su compañera Jamika Wilson visiblemente emocionado. 

De este tándem creativo ya se conoce el próximo proyecto, First Ladies una serie para Showtime que mostrará el perfil de diversas primeras damas de los Estados Unidos, y en la que Viola Davis interpretará a Michelle Obama